Irreconocible

El camarista Bruglia se excusó en la investigación del atentado contra la AMIA para descartar sospechas de parcialidad

Néstor Espósito
por Néstor Espósito |
El camarista Bruglia se excusó en la investigación del atentado contra la AMIA para descartar sospechas de parcialidad

El remanente de investigación sobre el aún impune atentado contra la mutual judía AMIA se quedó con un juez menos. El camarista federal Leopoldo Bruglia se excusó de seguir interviniendo, a pedido de la querella que representa la agrupación de familiares y víctimas del ataque Memoria Activa, que cuestionó su “imparcialidad”.

Memoria Activa advirtió que Bruglia “se presentó en la sala de audiencias del juicio por el encubrimiento del atentado a la AMIA y demostró su apoyo a los condenados ex fiscales de la causa, Eamon Mullen y José Barbaccia, el día de su alegato final, el 30 de agosto de 2018”.

Bruglia concurrió ese día a dar muestras de solidaridad a los ex fiscales materializadas en aplausos en clara señal de aprobación y compromiso con los argumentos esgrimidos a favor de los imputados y en detrimento de las querellas. (…) Al finalizar la audiencia, se vio claramente cómo Bruglia ingresó específicamente desde el sector del público al sector de la sala en donde se ubicaban las partes, para saludar y abrazar muy efusivamente al condenado Eamon Mullen, quien se encontraba visiblemente emocionado frente a las muestras de afecto de sus ex colegas”.

Con esa conducta –según la entidad- “que queda fundada la existencia de un temor de parcialidad, lo que no requiere la existencia de una amistad íntima con alguna de las partes o vínculo personal, sino que basta con motivos razonables para una justificar una preocupación legítima”.

En una resolución de sólo una página, a la que tuvo acceso A24.com, Bruglia reconoció aquellos episodios, pero aseguró que su imparcialidad no estaba comprometida.

Los motivos indicados por las partes, más allá de que discrepo sobre algunas aristas que precisaron en orden a lo sucedido en aquella ocasión, no comprenden ningún condicionamiento que pueda influir y/o afectar mi objetividad al momento de resolver en este expediente”, replicó el camarista.

No obstante, decidió apartarse de los tramos que restan por dilucidar de la investigación. Lo hizo “en atención a la gravedad de los hechos que pueden vincularse con el trágico atentado criminal ocurrido en la sede de la A.M.I.A. y teniendo en consideración que las particularidades mencionadas han generado en las víctimas de este proceso preocupación frente a la posible pérdida de mi imparcialidad por los hechos evidenciados”.

Bruglia justificó su apartamiento –que consideró “imprescindible”- en la necesidad de “descartar la más mínima sospecha” de parcialidad.

No es la idoneidad ni la honestidad del juez lo que se pone en cuestionamiento. Resulta además entendible que entre actuales y ex funcionarios de la justicia (como son la mayoría de los involucrados en la causa AMIA – Encubrimiento) se conozcan. Pero es claro que las circunstancias relatadas sustentan un temor más que razonable para pedir la recusación de Leopoldo Bruglia”, aclaró por su parte el abogado de Memoria Activa, Rodrigo Borda.

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