En una resolución de sólo una página, a la que tuvo acceso A24.com, Bruglia reconoció aquellos episodios, pero aseguró que su imparcialidad no estaba comprometida.
“Los motivos indicados por las partes, más allá de que discrepo sobre algunas aristas que precisaron en orden a lo sucedido en aquella ocasión, no comprenden ningún condicionamiento que pueda influir y/o afectar mi objetividad al momento de resolver en este expediente”, replicó el camarista.
No obstante, decidió apartarse de los tramos que restan por dilucidar de la investigación. Lo hizo “en atención a la gravedad de los hechos que pueden vincularse con el trágico atentado criminal ocurrido en la sede de la A.M.I.A. y teniendo en consideración que las particularidades mencionadas han generado en las víctimas de este proceso preocupación frente a la posible pérdida de mi imparcialidad por los hechos evidenciados”.
Bruglia justificó su apartamiento –que consideró “imprescindible”- en la necesidad de “descartar la más mínima sospecha” de parcialidad.
“No es la idoneidad ni la honestidad del juez lo que se pone en cuestionamiento. Resulta además entendible que entre actuales y ex funcionarios de la justicia (como son la mayoría de los involucrados en la causa AMIA – Encubrimiento) se conozcan. Pero es claro que las circunstancias relatadas sustentan un temor más que razonable para pedir la recusación de Leopoldo Bruglia”, aclaró por su parte el abogado de Memoria Activa, Rodrigo Borda.