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El condenado por efedrina Perez Corradi llamó a la cárcel al falso abogado Marcelo D'Alessio con una extraña propuesta

El condenado por efedrina Perez Corradi llamó a la cárcel al falso abogado Marcelo DAlessio con una extraña propuesta

El condenado por narcotráfico de efedrina Ibar Perez Corradi se contactó en dos oportunidades en los últimos días con el falso abogado Marcelo D’alessio, desde el penal de Marcos Paz al de Ezeiza, para proponerle una acción conjunta contra tres supuestos enemigos en común, uno de ellos el fiscal (suspendido) de Mercedes Juan Ignacio Bidone.

Así lo confirmaron a A24.com dos fuentes independientes que precisaron, además, que D’Alessio no accedió a las propuestas de Pérez Corradi e incluso puso la situación en conocimiento de las autoridades de la cárcel de Ezeiza, en uno de cuyos pabellones (para presos de baja conflictividad) está alojado desde mediados de enero.

Las comunicaciones, siempre desde Pérez D’Alessio a D’Alessio, se produjeron en los ratos en los que los presos de Ezeiza salen a un patio interno y tienen actividades al aire libre.

La semana pasada, el falso abogado fue avisado por altoparlantes que tenía un llamado telefónico, por lo que se acercó a un aparato común que comparte con otros detenidos.

Era Pérez Corradi. Se identificó y le dijo “nosotros no nos conocemos”, una frase críptica, pues el defensor del condenado por narcotráfico, Carlos Broitman, recuerda haber visto a alguien con características físicas similares a las de D’Alessio cuando se produjo el operativo de captura de Pérez Corradi, el 19 de junio de 2016 en la Triple Frontera.

Tras un intercambio formal, Pérez Corradi fue al grano: quería “armar algo” para perjudicar a tres supuestos enemigos comunes, un empresario argentino al que D’Alessio le dijo: “ese está viviendo en Israel”, otro que declaró como testigo en la causa que investiga el juez federal de Dolores, Alejo Ramos Padilla, por presunta asociación ilícita, y Bidone.

La conversación se prolongó varios minutos y cuando D’Alessio profundizó las preguntas sobre qué proponía Perez Corradi, éste le dijo “yo te voy a volver a llamar”.

D’Alessio informó a los guardiacárceles sobre lo que había ocurrido.

Un par de días después efectivamente hubo un segundo llamado, presuntamente monitoreada (aunque no está claro en qué contexto, porque para ello debió mediar una orden judicial).

Un procedimiento interno del Servicio Penitenciario que permitió detectar que Pérez Corradi disponía del uso de un teléfono celular y también identificar a un detenido del pabellón donde está alojado D’Alessio, quien informaba sobre el momento en que salían al patio de esparcimiento.

Ese detenido fue trasladado al sector “Ingresos” del Penal de Ezeiza.

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