En el entretanto, Menem era elegido senador y levantaba la bandera argentina en el salón del Senado. Casación no respondió a la directriz de la Corte: en fallo dividido acudió a decidir que 23 años de pleito habían violado la garantía de convenciones internacionales: el plazo razonable.
La causa penal, pues, ha quedado como “inexistente”. ¿Habrá Fiscal que interponga un recurso extraordinario ya que no puedo hacerlo yo por razones procesales? Sería bueno para que la Corte Suprema dijera su palabra final en jurisdicción argentina, no olvidándonos que para encubrir el contrabando, se hizo explotar la Fábrica Militar de Río Tercero (Córdoba). Un delito para encubrir otro delito.
El reciente fallo de Casación: una instancia del Poder Judicial culpabiliza, sin decirlo así a los que “acunaron” un expediente que, con 23 años de edad, ha dejado de ser un bebé. ¿Por qué no postuló una investigación respecto del grosero plazo de sustanciación que también involucró a algunos jueces de la Cámara de Casación?
*El autor de esta nota es el Presidente Honorario de la Asociación Civil contra la Corrupción y denunciante de Menem.