Irreconocible

Tras un fallo de Casación, Boudou dejó de ser un detenido con prisión preventiva a ser oficialmente un "condenado"

Néstor Espósito
por Néstor Espósito |
Tras un fallo de Casación, Boudou dejó de ser un detenido con prisión preventiva a ser oficialmente un condenado

Apenas 24 horas después de que le fuera reducida en dos meses y medio la condena por la “Causa Ciccone”, el ex vicepresidente Amado Bodou dejó de ser un detenido bajo prisión preventiva para convertirse en un “condenado” que ya está cumpliendo la sentencia a cinco años y diez meses de cárcel.

La Cámara Federal de Casación Penal resolvió por unanimidad confirmar un fallo del Tribunal Oral Federal 4 (TOF 4), que “corresponde dar inicio a la ejecución de las penas impuestas en la sentencia recaída en autos”. Ello significa que se modificó el status de Boudou: ahora es, oficialmente, un condenado.

Ello no le modifica en nada su situación carcelaria. De hecho, esa es una de las razones por las cuales la Casación desestimó el planteo de la defensa de Boudou, a cargo de Alejandro Rúa, contra el inicio de la ejecución de la sentencia.

Pero sí es un nuevo obstáculo para la aspiración de Boudou de recuperar la libertad hasta tanto la Corte Suprema, última instancia judicial que le queda por delante, revise la sentencia que lo condenó por los delitos de “cohecho pasivo y negociaciones incompatibles con la función pública –que concurren en forma ideal-, a la pena de cinco años y diez meses” y al pago de una multa de 90 mil pesos e inhabilitación especial perpetua para ejercer cargos públicos.

Hasta ahora, Boudou estaba bajo prisión preventiva porque la condena no está firme. Sin embargo, después de que se pronunciara el tribunal oral, el 17 de julio pasado la Sala Cuarta de la Cámara de Casación la confirmó. Es decir prestó lo que técnicamente se conoce como “doble conforme” (que dos tribunales se pronuncien en un mismo sentido en una causa penal, garantizando el derecho del condenado a que su situación sea revisada en al menos dos instancias).

Boudou apeló esa confirmación, pero la Casación declaró “inadmisible” el recurso extraordinario y redujo las posibilidades de una última revisión de la Corte a una apelación “en queja”.

La Corte tiene, así, dos cuestiones para resolver sobre Boudou: la central, revisar la condena en sí. La secundaria, determinar si debe seguir detenido. Este último tema quedó ahora restringido: el ex vicepresidente no está en prisión preventiva sino condenado y cumpliendo una pena que la Casación, la máxima instancia penal, apenas un escalón jerárquico debajo de la Corte, considera virtualmente firme.

Los camaristas Mariano Borinsky, Gustavo Hornos y Javier Carbajo determinaron que en su apelación, Boudou “se limitó a alegar la violación a garantías constitucionales –como el principio de inocencia- sin demostrar, concretamente, cual es el agravio actual, de tardía o imposible reparación ulterior que le genera el auto dictado, como para lograr equipararlo a un pronunciamiento de carácter definitivo y habilitar así la intervención de esta Cámara”.

El miércoles, el TOF 4 había admitido otro recurso de Boudou y había aceptado computar como parte de la condena por Ciccone los dos meses y 14 días que pasó en prisión preventiva por disposición del juez federal Ariel Lijo en otro expediente, relacionado con presunto lavado de activos.