La semana pasada los jueces del TOF 7 Fernando Canero, Germán Castelli y Enrique Méndez Signori - que hoy deben resolver el pedido de prisión domiciliaria- rechazaron excarcelar a De Vido y argumentaron que “los riesgos procesales oportunamente analizados respecto del imputado se mantienen inalterables, aún sobre la base de las disposiciones de los artículos 210, 221 y 222 del nuevo Código Procesal Penal Federal, que cita la defensa en su escrito”.
En dicha ocasión sostuvieron que “el tiempo en detención preventiva sufrido hasta el momento por el nombrado no resulta irrazonable. Ello, si tenemos en cuenta que la presente causa ha sido elevada a estos estrados el día 20 de septiembre de 2019, se encuentra a estudio del Tribunal y todavía no han sido citadas las partes a juicio, sin perder de vista su complejidad, voluminosidad y magnitud, valorando, entre otras cosas, la cantidad de hechos que conforman el objeto procesal de la presente y sus conexas y la gravedad de las maniobras investigadas, como así también la cantidad de imputados requeridos a juicio –más de setenta”.
Ahora, los abogados de De Vido se ilusionan con que el Tribunal de “Cuadernos” haga una nueva y “correcta interpretación” de la reglamentación de las prisiones preventivas y le otorguen la prisión domiciliaria.
A pesar de que fue condenado por la Tragedia de Once, De Vido está detenido con prisión preventiva desde octubre de 2017 por la causa Río Turbio en la que lo acusan de supuesta administración fraudulenta y malversación de fondos públicos que debían ser destinados a la mina. También está detenido con preventiva por la causa llamada "los Cuadernos de las coimas".