La querella unificada de la AMIA y la DAIA consideró que ese dinero no fue para que mienta sino para que diga la verdad.
Por esta maniobra, también están acusados los ex fiscales Eamon Mullen y José Barbaccia, aunque tanto para el Gobierno como para la querella, su participación no está probada.
Tampoco fueron acusados por la AMIA y la DAIA Rubén Beraja - el titular de la DAIA-, Víctor Stinfale - que asesoró a Telleldín en la causa e intervino en el pago de los 400 mil dólares- , la ex mujer de Telleldín Ana Boragni ni Patricio Finnen, exagente de la SIDE.
Las querellas. En este juicio, la estrategia de los acusadores está dividida:
- Memoria Activa había pedido 20 años de cárcel para Galeano, seis años para Menem y 13 años para los ex fiscales Eamon Mullen y José Barbaccia.
- La Unidad AMIA del Ministerio de Justicia libró su propia interna a la hora de pedir la condena para los ex fiscales –algo de lo que se ocupó extensamente la diputada Elisa Carrió atacando al ministro Germán Garavano.
- Juan José Ribelli, el ex policía bonaerense que se convirtió de acusado a víctima, pidió la 15 años de cárcel para Galeano y 12 años para los ex fiscales y para Menem. En cambio, reclamó la absolución para Telleldín, su ex esposa y su abogado, también acusados.
- El 3 de mayo iniciará su alegado la querella de APEMIA a cargo de Laura Ginsberg, la viuda de una de las víctimas que denunció todas las irregularidades que llegan ahora a juicio -al tercer aniversario- diciendo: “Yo acuso al gobierno de Menem y Duhalde de consentir la impunidad".
- Ademas de las víctimas, el Estado ya acusó a través de la Fiscalía y pidió altas penas para casi todos. Solo solicitó la absolución del ex jefe de la Policía Metropolitana Jorge "Fino" Palacios.
Cómo sigue. Cuando terminen las querellas, será el turno de las defensas y luego debería llegar el veredicto.
Qué significa lo que pasó hoy en los alegatos. Después de 24 años del atentado que terminó con la vida de 85 personas en la sede de la AMIA y dejó a la Argentina en la lista de lugares destrozados por el terrorismo, el escenario judicial deja sabor a nada.
Porque además de lo que está sucediendo en este juicio, la causa principal - que es la que investiga el atentado de la AMIA- sigue sin poder identificar a los autores del atentado.
El riesgo es que el paso del tiempo y el olvido favorezcan la impunidad.