El autor material del disparo que acabó con la vida del turista inglés Matthew Charles Gibbard el sábado en Puerto Madero ya fue identificado a raíz de documentación hallada en su departamento.
El autor material del disparo que acabó con la vida del turista inglés Matthew Charles Gibbard el sábado en Puerto Madero ya fue identificado a raíz de documentación hallada en su departamento.
Aún no fue detenido, pero la jueza de instrucción penal Yamile Bernán ordenó su detención nacional e internacional y puso en alerta a todas las fuerzas de seguridad y autoridades migratorias anta la posibilidad de que intente escapar del país.
El hombre es venezolano y forma parte de una presunta asociación ilícita que se dedica a robos de turistas extranjeros mediante una modalidad que se repitió en al menos cuatro hechos recientes, el penúltimo de ellos en noviembre pasado en la entrada de un hotel situado frente al Obelisco, donde le robaron a un recién llegado un reloj valuado en unos 50 mil dólares.
El grupo delictivo opera con un “marcador” que identifica a las víctimas potenciales en el sector de arribos del Aeropuerto Internacional de Ezeiza, del lado interior, donde se encuentran los puestos de migraciones y la recogida de los equipajes.
En el caso del turista inglés, el marcador no pudo ser identificado porque las cámaras de seguridad de ese sector tienen mala definición y no permitieron detectar quién lo “marcó”.
Pero la compaginación del seguimiento realizado sobre los delincuentes mostró que los dos vehículos que participaron en el hecho, un Ford Fiesta rojo y un Chevrolet gris, estaban estacionados en el Aeropuerto y persiguieron a la combi en la que el inglés y su familia se desplazaron hasta Puerto Madero.
En el trayecto se les sumó la motocicleta en la que huyeron dos de los agresores.
Los dueños de los tres vehículos fueron detenidos y serán indagados esta tarde. Los automóviles fueron secuestrados, no así la motocicleta que, no obstante, ya está identificada.
Si bien los detenidos son cuatro, uno de ellos parece, en principio, ajeno al hecho del sábado: se trata de un septuagenario que es padre de otro de los detenidos y cuya participación en la organización es materia de investigación.
La banda es mixta: argentinos y venezolanos. Los extranjeros son al menos cuatro y vivían en tres departamentos en un edificio tipo “conventillo” de la Capital Federal que fue allanado el domingo. Los tres departamentos estaban deshabitados pero allí fueron encontradas armas, fotografías y los papeles del vehículo rojo, que apareció abandonado en un garaje.
Si bien la investigación observó un ritmo frenético, que derivó en 12 allanamientos en provincia de Buenos Aires y seis en la Capital Federal, los investigadores se toparon con una dificultad inesperada.
El intento de asalto y el homicidio ocurrieron en una zona con jurisdicción de Prefectura Naval. El recorrido de los vehículos utilizados por los delincuentes quedó registrados por las cámaras de Seguridad de la Ciudad de Buenos Aires, pero no por las de Prefectura porque el sistema de monitoreo estaba “caído” el sábado por la mañana.
Esa situación también quedó bajo investigación para determinar si se trató de un acto delictivo.