La prisión preventiva en términos estrictamente técnicos es una medida cautelar, como un embargo. El embargo preserva el patrimonio para que los imputados no se se queden con bienes que podrían ser producto del delito. La prisión preventiva busca asegurar que un imputado no se escape. Porque si se escapa no es posible el juicio, ya que no hay procesado penal en ausencia del imputado.








