"Se les ha recibido declaración como testigos a importantes trabajadores de los medios de prensa como Rolando Graña, Alejandro Fantino, Romina Manguel, Luis Gasulla, Gabriel Iezzi, Rodrigo Alegre, Eduardo Feinmann, entre otros; y sus testimonios han sido de enorme utilidad para reconstruir el modo de actuar de la asociación ilícita y la manera en que utilizaba a la prensa para hacer pública información que dicha organización obtenía o producía con métodos ilegales", explicó el juez.
"La mención de dichos periodistas en el informe no implica ningún tipo de responsabilidad penal respecto de éstos, y por el contrario, puede constituir una muestra del modo en que la organización criminal buscaba fomentar y utilizar sus vínculos con los medios de prensa para llevar a cabo y consolidar sus operaciones, aún sin ningún tipo de conocimiento o participación de los periodistas".
La situación de Santoro, según el documento al que accedió A24.com, es distinta. "Son muchos los casos en los que se corroboró que las publicaciones, en particular de Daniel Santoro, eran utilizadas como un mecanismo para alarmar a la víctima y hacerla ceder frente a la extorsión o coacción que sufría".
No obstante ello, "no formaron parte de la imputación, ni del juicio de responsabilidad efectuado, sus actividades periodísticas, ni las legítimas investigaciones que, en el ejercicio de ese rol profesional, hubiera realizado y publicado. Tampoco le fue exigido en ningún momento que revelara sus fuentes".
"El vínculo de Santoro con Marcelo D’Alessio excedía la mera relación fuente-periodista (...) ambos mantenían una estrecha relación de amistad, intercambiaban mutuamente información sensible, confidencial o de acceso restringido y desarrollaban planes y actividades ilícitas en forma conjunta".
"El vínculo entre D’Alessio y Santoro -insistió Ramos Padilla- superaba el de un periodista con una fuente, y, por el contrario, implicaba el diseño y ejecución de diversos planes y actividades ilícitas en forma conjunta".
El juez defendió a la CPM: "Una simple lectura de ese informe evidencia que no se analiza allí ninguna nota periodística, mucho menos su contenido, ni tampoco se evalúa la labor de ningún profesional del periodismo. La CPM es un organismo público y autárquico, independiente de cualquier gobierno y partido político".
Además, recordó que "ha sido auxiliar de la justicia en numerosos casos de gran relevancia pública después de recuperada la democracia (Kosteki y Santillán, AMIA, La Tablada, el secuestro y asesinato de Andrés Núñez, entre muchos otros)".