“El imputado supo en todo momento que ese vehículo sería usado para un atentado de las características del dirigido contra la AMIA”, afirmaba en ese entonces la acusación del Ministerio Público Fiscal.
En junio de 2011 el fiscal fallecido Alberto Nisman fue puesto a cargo de la causa AMIA y solicitó que se vuelva a juzgar a Telleldín como supuesto partícipe del atentado, por lo que fue detenido de manera inmediata. Durante su estadía en la cárcel logró recibirse como abogado.
En mayo de 2019 Telleldín se vio obligado a sentarse nuevamente ante el Tribunal oral Federal 3, donde el juicio estuvo centrado en la entrega de la camioneta. Después de hablar apenas 15 minutos durante el debate, el abogado se mostró como una "víctima del sistema judicial y aseguró que le vendió el vehículo en cuestión a una persona con "acento extranjero".