Un decreto antidemocrático
Bolsonaro se fue a Estados Unidos aun siendo presidente en ejercicio. Lo hizo para no tener que estar presente en la asunción de Lula y tener que traspasarle la banda presidencial. Pero no fue el único.
Anderson Torres, su ministro de Justicia, también "emigró" a los Estados Unidos. La justicia de Brasil allanó sus oficinas -buscando elementos por los hechos del intento de golpe de Estado- y encontró un documento sorprendente: un decreto, listo para la firma de Bolsonaro, por el cual se intervenía por 30 días a la justicia electoral y los militares serían los ayudantes de la autoridad designada por el presidente para revisar el proceso electoral. O lo que es lo mismo: desconocer el triunfo de Lula en la elección presidencial.
decreto 1.jpg
Fragmento del decreto que la Justicia incautó en las oficinas de quien fue ministro de Justicia de Bolsonaro (Foto: gentileza Folha de San Pablo).
La Justicia cree que ese escrito conforma un elemento clave para sumar en una causa por abuso de poder político y uso indebido de los medios de comunicación. En julio de 2022, el aún presidente Bolsonaro cuestionó ante embajadores acreditados en Brasilia el sistema electoral, pero jamás presentó ninguna prueba.
Torres, por su parte, está acusado de connivencia con los grupos golpistas. Regresó a Brasil el fin de semana pasado y desde entonces está detenido.
Bolsonaro: "Todos mis días eran lunes"
En otro momento de la charla con sus seguidores en la Florida, usó una metáfora para mostrar su dedicación al trabajo por su país. "En los cuatro años que estuve (en el gobierno), todos los días eran lunes", dijo el expresidente.
También se refirió a los hechos de violencia en Brasilia: "Lamento lo que sucedió el día 8, algo increíble, infelizmente", dijo Bolsonaro.
Finalmente, puso como un logro que en su administración la gente aprendió qué es la política y dijo algo muy cierto: "Se comenzó a valorar la libertad".
Pero la libertad en el estado de derecho comienza con respetar la voluntad popular en las urnas. Algo por lo que ahora tiene tres días para explicar el porqué de un decreto que iba en sentido contrario.