A 25 años de la muerte de Lady Di, su figura, sonriente, carismática, se sigue proyectando. Tal vez por haber sido el primer intento de "modernizar" a la monarquía británica.

A 25 años de la muerte de Lady Di (Foto: Archivo)
A 25 años de la muerte de Lady Di, su figura, sonriente, carismática, se sigue proyectando. Tal vez por haber sido el primer intento de "modernizar" a la monarquía británica.
El 31 de agosto de 1997, el auto en el que intentaba huir de los paparazzi por las calles de París se estrelló en el túnel de l' Alma. Iba con su novio, el multimillonario egipcio Dodi Al Fayed. El auto lo manejaba Henri Paul, jefe de seguridad del Hotel Ritz (propiedad de la familia Al Fayed).
Los dos hombres murieron en el acto. Diana, en tanto, agonizaba en el asiento de atrás. Hicieron todo lo posible por salvarla, pero a las 4.30 de la madrugada murió en el hospital Pitié-Salpetriere de la Ciudad Luz.
Diana, ya separada del príncipe Carlos (desde agosto de 1996), intentó iniciar una nueva vida. Más libre, más comprometida con más causas, como el desarme de las minas personales. Pero sobre todo, concentrarse en el cuidado de sus hijos y tratar de recuperar la felicidad perdida durante los años "encerrada" en la corona real británica.
Había iniciado un romance con un cardiocirujano paquistaní, Hasnat Kahn, pero en el verano europeo de 1997 todo se terminó. Sin embargo, enseguida encontró un consuelo.
El millonario Dodi al Fayed, de 42 años, era el heredero de Mohamed Al Fayed, dueño de la megatienda Harrod's y del célebre Hotel Ritz de París. Hizo presión para favorecer el encuentro de su hijo con Lady Di. Ambos se encontraron en ese verano y compartieron unas vacaciones a bordo del fabuloso yate "Janikel" de la familia Al Fayed.
Diana debía regresar a Londres para reunirse con sus hijos, William y Harry. Entonces, con Dodi, decidieron pasar una última noche íntima en París, que incluía una cena en el exclusivo restaurante "Chez Benoit". Pero el acoso de los paparazzi desbarató todo y desencadenó la tragedia.
Se asegura que esa tarde, el 31 de agosto, Dodi Al Fayed envió a un secretario a buscar un anillo valuado en 200 mil dólares. ¿Sería una alianza para sellar un compromiso?
El lugar elegido para ofrecérselo era el ya apuntado "Chez Benoit". Pero el acoso permanente de periodistas y fotógrafos hizo naufragar el plan.
Se decidió por una cena en el hotel y una salida para pasear, cerca de la medianoche. Se planeó una estrategia para confundir a los paparazzi. Alistar un auto en el frente del Ritz, mientras la pareja saldría por una puerta trasera.
De ese plan de distracción corresponde la última foto en que se la ve sonriente a Lady Di. Mira a la cámara de seguridad del ascensor del hotel mientras baja con Al Fayed.
En el lobby los esperaba Henry Paul, el jefe de seguridad del hotel Ritz que hizo de chófer en el último y fatal viaje de la pareja. Pero de nuevo, los paparazzi descubrieron la maniobra y el escape resulto fallido.
El vehículo aceleró a toda velocidad por las calles de París. Cuando se internó en el puente de l'Alma - que cruza el río Sena- Paul perdió el control y se estrelló contra una columna.
Se señaló la presencia de un auto pequeño que (¿deliberadamente?) obstruyó el paso del Mercedes Benz negro en que viajaban Diana y Dodi y precipitó el accidente. Paul (la autopsia reveló que iba alcoholizado y drogado) y Dodi al Fayed murieron en el acto. El custodio fue la única persona sobreviviente. Diana agonizaba entre los hierros retorcidos del vehículo.
Un bombero, que fue el primero en ingresar al vehículo destrozado, le reveló al diario inglés The Independent que Diana seguía con vida y apenas pudo emitir una pregunta: “Dios mío, ¿qué ha pasado?”.
El bombero no estuvo solo. En el libro de Tina Brown, "The Diana Chronicles", se destaca el relato del Dr. Frederic Mailliez. Argentino, técnico de emergencias médicas que conducía por el túnel en el momento del accidente.
Reveló que no supo que estaba frente a la "reina de los corazones", no logró reconocerla. Solo que cuando notó que intentaba hablar en inglés, él le habló en ese idioma. Diana alcanzó a quejarse por el dolor, mientras giró la cabeza y vio a Dodi, a su lado, ya sin vida.
Según Mailliez, Diana "se agitó, luego bajó la cabeza y cerró los ojos”. Lograron sacarla del auto y fue llevada de emergencia al hospital Salpetriere. Sólo entonces, un médico del hospital le reveló a Maillez que había estado intentando salvar la vida de Lady Di.
Carlos y Diana Spencer se conocieron en 1997, 20 años antes de la tragedia. Él ya tenía 29 años y ella, apenas 16. Carlos tenía novia, pero años más tarde, mientras estaba enamorado de Camilla Parker Bowles, reapareció Diana en la vida del heredero de la corona británica.
Era una maestra de una guardería joven, viviendo como una londinense. El perfil ideal para "desacartonar a la monarquía". Y al propio príncipe Carlos.
Pero todo fue irreal. Diana confesó tiempo después que la noche antes de casarse, Carlos le confesó que estaba enamorado de Camila y que jamás la dejaría. "Fue un matrimonio de a tres", confesó en una polémica nota por la BBC.
Ni siquiera el nacimiento de sus hijos, William y Harry, pudieron encauzar a la pareja. Para peor, la reina Isabel II, parecía tener reservado para Diana el papel de una "buen adorno" para el futuro rey. Las infidelidades - que con el tiempo fueron mutuas - agotaron a la pareja real.
Lady Di nunca aceptó ese modelo impuesto en la realeza británica y huyó. Buscó otra vida. Más común, más feliz. Terminó en una tragedia en un túnel de París, hace 25 años. Pero su figura sigue presente.