Corona británica

"Spencer": la vida de Lady Di es un cuento de hadas, pero al revés

El chileno Pablo Larraín, director de la película que se estrena el 5 de noviembre dice que la "cercanía" de Diana con la gente es lo que la mantiene actual
Roberto Adrián Maidana
por Roberto Adrián Maidana |
Spencer

"Spencer", la película que muestra la vida de Diana Spencer como un cuento de hadas pero al revés. (Foto: "Spencer")

"No soy británico, pero no creo que Lady Di sea una desconocida para nadie en el mundo", asegura el cineasta chileno Pablo Larraín. Es el director de "Spencer", la película que se estrena el próximo 5 de noviembre. Recrea un momento clave de la vida de Lady Di: después de 10 años de martirio, en solo tres días, decidió terminar su matrimonio con el príncipe Carlos y romper con la corona británica.

Para Larraín - como para muchos en el mundo - Diana era “una mujer increíble y misteriosa, atrapada en las ruedas de la historia y la tradición”.

"Su vida es un cuento de hadas, pero al revés", define con precisión.

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Pablo Larraín, el cineasta chileno que en

Pablo Larraín, el cineasta chileno que en "Spencer" bucea en tres días fundamentales en la vida de Diana y la corona británica (Foto: Archivo)

Alguien con quién identificarse.

El gran desafío de su película es ése. Lograr que a través de 90 minutos de una película oscura, con pocos momentos de alegría, la gente común pueda tener una acabada sensación de la frustración y sufrimiento de Diana Spencer. Carlos, lejos de ser un príncipe de los cuentos de hadas resultó todo lo contrario. Diana tardó en comprenderlo pese a que lo supo de primera mano: La noche previa a la boda en 1981, Carlos le confesó que solo amaba a Camila Parker Bowles.

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La campiña inglesa, reemplazada por una ruta en Alemania (Foto:

La campiña inglesa, reemplazada por una ruta en Alemania (Foto: "Spencer")

Como hemos dicho en otros artículos, Diana no era una británica del "llano". Su familia, los Spencer, llevaban varios siglos de roce con la corona británica. Pero ella era diferente. Simple, sencilla, quería tener una vida común en un departamento en Londres y no el palacio familiar de Sandringham (eran "vecinos" de la reina Isabel II). Se ganaba la vida como maestra jardinera.

A pesar de que nació con privilegios y se convirtió en Lady Di, "era alguien que se sentía muy común", dice el cineasta. "Alguien con quien identificarte".

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Diana en la entrevista de la BBC, fuente primordial para la composición del personaje de Kristen Stewart (Foto: Archivo)

Diana en la entrevista de la BBC, fuente primordial para la composición del personaje de Kristen Stewart (Foto: Archivo)

Empatía para entender tres días reveladores

A esa sintonía que Diana logró tener con las personas comunes en todo el mundo, es a lo que apela Larraín para introducir al espectador en el palacio real de Sandringham durante solo tres días. Luego de las fiestas de navidad y la llegada del nuevo año, 1991 (tras una década de matrimonio con el príncipe de Gales).

En esas 72 horas Diana toma una decisión trascendente: separarse de Carlos y alejarse de la monarquía británica. Solo quiere mantener la compañía de sus hijos, William y Harry. En palacio, únicamente con ellos es feliz.

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Kristen Stewart, la actriz norteamericana en la piel de

Kristen Stewart, la actriz norteamericana en la piel de "la reina de los corazones" ( Foto: Archivo)

El aporte de Kristen Stewart

Larraín eligió a la joven actriz norteamericana tal vez porque no tenía ningún punto de contacto con la vida de Diana Spencer. Podría haber elegido a una actriz local que incluso tuviera el acento "posh", de élite de la sociedad británica. Pero Kristen tenía una mirada similar a la de Larraín. Joven como Diana (tenía 30 años cuando filmó la película, la misma edad de la princesa en "Spencer") debía sentir en carne propia su angustia.

"Diana podía conectar con la gente común y eso siempre me atrapó sobre ella", dijo Kristen en el festival de Venecia, el primer lugar en donde se mostró la película.

Pero dentro del palacio, estaba aislada, no podía ser simple y auténtica, como era en su departamento de Londres. Kristen Stewart se propuso investigar todo lo que pudo para imaginar y trasmitir en la cámara esa doble vida de Diana Spencer.

La clave para ambos - director y actriz - fue concentrarse para lograr absorber esa capacidad instintiva de Diana para ganar la simpatía de la gente mientras su vida personal era angustiante.

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Lady Di, en compañía de sus hijos en medio de la soledad de la familia real (Foto:

Lady Di, en compañía de sus hijos en medio de la soledad de la familia real (Foto: "Spencer")

Las reacciones familiares

La película tuvo algunos inconvenientes para filmarse. No contó con apoyo de la corona británica como puede suponerse. También el brexit jugó su papel. Las idas y venidas con la unión europea afectaron permisos para viajes y conseguir locaciones en propio suelo británico. Muchos de los soñados paisajes de la "campiña inglesa" en realidad son paisajes capturados en Alemania durante el rodaje.

Pero el resultado es una película que intenta pintar en solo tres días, una década que marcaría a la monarquía británica y a la sociedad en general.

Tiene momentos duros: Diana se autoagrede, pregunta si la matarán e imagina su muerte. La familia real, no hace mucho por confortarla. Cuando a Larraín le preguntan sobre cuál puede ser la reacción de los hijos de Diana, William y Harry, reconoce que hay escenas que "es probable que no les agraden". Pero su objetivo es otro: "Estoy tratando de lograr algo que se sienta real".

Y para eso, reveló lo que recuerda de su madre, en Chile, cuando en 1997, Diana murió en un túnel de París bajo el río Sena. Su madre estuvo muy afectada. Pese a no tener nada en común. Un misterio para el entonces muy joven Larraín que ahora dice: "ese misterio es esencial para el cine, creo".

Kristen se metió tanto en el personaje que Larraín dejó de darle indicaciones. "Descubrí que en muchas ocasiones mi mejor instrucción no era instrucción", reconoció el cineasta. . Quédese en silencio y filme a ella. Ojalá lo hubiera sabido antes, honestamente".

La actriz es seria aspirante a conseguir un Oscar por este papel.

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Diana, con una cara

Diana, con una cara "pícara" a la cámara, mientras Carlos se va indiferente (Foto: Archivo)

Expectativa por el estreno

Quedan pocos días para que "Spencer" llegue al público en general. Allí vendrá el juicio más importante, el del público. Ese que se identificó con Diana para convertirla - como ella confesó en la famosa entrevista a la BBC - en "la reina de los corazones".

Porque como el propio Larraín dice: "Diana se mete en un cuento de hadas y ese cuento de hadas se pone patas arriba en el momento en que decide no ser parte de la familia".

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