La octogenaria que terminó quebrándose al saber que no valió la pena caminar desde Ñahuinpuquio (Huancavelica), hasta Chilca en Huancayo, Perú, recibió apoyo humanitario.
La octogenaria que terminó quebrándose al saber que no valió la pena caminar desde Ñahuinpuquio (Huancavelica), hasta Chilca en Huancayo, Perú, recibió apoyo humanitario.
Se trata de Cristina Erlinda Ramos Gonzales (82), quien recibió apoyo primero de integrantes del proyecto Munayki, y ayer por la mañana hicieron los mismo los efectivos policiales de la comisaría de Acostambo, Perú.
“La Policía Nacional del Perú, sabemos que no ha recibido el bono, y nos hacemos presente con estos víveres para usted y su familia”, mencionó el comisario de Acostambo capitán PNP Juan Romero.
“Voy a rogar a Dios con todas mis fuerzas para que no les pase nada malo, muchas gracias”, respondió llorando la longeva quien vive con otro adulto mayor.