En base a las medidas de aislamiento social, de higiene y la capacidad de testeo, si todo continuara de acuerdo con este informe divulgado por "Estadao", el amesetamiento llegaría aproximadamente un mes después de producido el pico. Y si estas variables se "congelaran", la proyección indica que Brasil arribaría al 18 de julio con 368 mil casos.
También consigna que hoy, la tasa de letalidad de la pandemia en Brasil es del 6,7%, con lo cual habría 25 mil muertes en julio. Casi el doble de los números actuales.
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Una escena que se repite: el entierro en Manaos de una víctima de COVID-19 (Foto: AP).
Una escena que se repite: el entierro en Manaos de una víctima de COVID-19 (Foto: AP).
Para el estudio, la Pascua marcó un momento de inflexión. Los controles de cuarentena comenzaron a relajarse en todo el país y los contagios se multiplicaron exponencialmente. Sumado a que la mayor cantidad de testeos, permitió encontrar muchos casos "asintomáticos".
Brasil es hoy el tercer país con mayor cantidad de contagios: 257.356, detrás de Estados Unidos y Rusia. Y el sexto del mundo con relación a las víctimas fatales: 16.941, por debajo de Estados Unidos, Reino Unido, Italia, Francia y España.
Si la política de apertura amplia de Bolsonaro sigue adelante, Brasil puede tener por delante un panorama todavía más complicado por la dispersión de la enfermedad.