Medios locales advirtieron que se habrían utilizado unos 150 micros para trasladar miles de manifestantes a la capital brasileña, cuarenta de los cuales fueron secuestrados. Los enfrentamientos entre fuerzas federales y activistas también se prolongaban por la noche en inmediaciones del Planalto, el palacio presidencial brasileño.
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En tanto, la corte suprema de Brasil apartó de su cargo al gobernador del Distrito Federal de Brasilia, Ibaneis Rocha, por 90 días, hasta que se aclaren los sucesos. El juez Alexandre de Moraes respondió a un reclamo de parte de aliados de Lula, basado en que “la escalada violenta” contra la sede de los tres poderes “solo podía ocurrir con la anuencia, y hasta la participación efectiva” de las autoridades competentes por la seguridad pública e inteligencia.
Brasil investiga cómo se dio el intento de golpe de Estado
Los fanáticos pro Bolsonaro que no aceptaron la derrota en las urnas nunca dejaron de pedir la intervención del Ejército para evitar que Lula da Silva asumiera como presidente.
“Los actos de terrorismo se revelan como una verdadera tragedia anunciada debido a la omnipresente publicidad de la convocatoria a manifestaciones ilegales en las redes sociales y aplicaciones de mensajería, como WhatsApp y Telegram”, dijo el magistrado del máximo tribunal brasileño.
Los desplazamientos hasta la capital del país y los ataques fueron meticulosamente planeados a través de las principales aplicaciones de mensajería móvil.
En los celulares secuestrados a los detenidos se encontraron varios mensajes coincidentes que son la primera prueba de una planificación para la violencia. La justicia brasileña cree que lo sucedido el pasado 6 de enero de 2021 en Washington, cuando una turba pro Donald Trump tomó el capitolio cuando los senadores debían proclamar a la fórmula Biden-Harris como ganadora de las elecciones presidenciales de Estados Unidos; inspiró a los golpistas en Brasil. Por fortuna, las sedes de los tres poderes se encontraban si estar en funciones por ser un domingo y además, muchos funcionarios están de vacaciones.