La investigación avanzó con un informe preliminar. (Foto: archivo)
Este cambio operativo requirió una mayor coordinación entre el Centro de Regulación y Control de Adif y los maquinistas, quienes debieron intercambiar información e instrucciones para organizar el desplazamiento de los trenes.
La documentación analizada hasta el momento describe una sucesión de fallas técnicas, comunicaciones y decisiones operativas que podrían haber contribuido al accidente. Sin embargo, uno de los principales interrogantes continúa abierto: por qué no se activaron las barreras de seguridad destinadas a evitar o reducir el riesgo de una colisión.
Aunque los investigadores lograron reconstruir parte de la secuencia, el organismo todavía no estableció cuál fue el fallo determinante ni en qué momento se produjo. Por ese motivo, el análisis de las cajas negras será fundamental para conocer con mayor precisión las condiciones de circulación, las maniobras realizadas y los registros técnicos de ambas formaciones antes del choque.
Los graves daños que sufrieron los trenes AVE e Iryo tras el impacto
La violencia de la colisión provocó el descarrilamiento de gran parte de los vagones de los dos trenes, con importantes daños tanto en las formaciones como en la infraestructura ferroviaria. En el caso del AVE, seis coches permanecieron sobre la plataforma ferroviaria, mientras que otros dos terminaron volcados o cayeron por el terraplén.
Uno de los daños más significativos fue detectado en un vagón que resultó atravesado por un fragmento de riel deformado durante el impacto, una muestra de la fuerza que alcanzó la colisión.
Grúas desplegadas al día siguiente de que dos trenes de alta velocidad chocaran cerca de Toledo. (Foto: REUTERS)
La formación de Iryo también sufrió graves consecuencias. Según los primeros relevamientos, todos sus coches descarrilaron, con excepción de los dos primeros. Además, tres vagones, entre ellos el último de la formación, cayeron por el terraplén, lo que complicó las tareas de inspección y evaluación de los daños.
Qué investigan las autoridades sobre el accidente ferroviario en España
La AITAT recibió la notificación del accidente a las 9:10 del miércoles y dispuso el envío de un primer equipo integrado por tres técnicos especializados. Los investigadores llegaron al lugar aproximadamente a las 12:15, donde comenzaron a inspeccionar las vías, las instalaciones ferroviarias, las formaciones involucradas y los daños ocasionados por la colisión.
En paralelo, otro grupo de especialistas se trasladó al centro de control de alta velocidad de Adif para analizar los registros relacionados con la circulación de ambos trenes. Allí revisaron el puesto de trabajo del responsable de circulación, el libro de comunicaciones, las imágenes captadas por las cámaras de videovigilancia y las grabaciones de las conversaciones mantenidas antes del accidente.
Las cajas negras y las pericias que podrían esclarecer el choque de trenes
La investigación todavía se encuentra en una fase inicial de recopilación de pruebas y documentación, por lo que las autoridades evitaron establecer conclusiones definitivas sobre las causas del siniestro. Entre las próximas medidas previstas se encuentran las entrevistas con las personas involucradas, nuevas inspecciones de los trenes y de las instalaciones ferroviarias, y el análisis de los registros técnicos recuperados.
También se revisarán las tareas de mantenimiento de la infraestructura, con el objetivo de determinar si existieron fallas previas o condiciones que pudieran haber influido en el funcionamiento de los sistemas de seguridad. La recuperación de las cajas negras representa uno de los avances más importantes de la investigación, ya que sus registros podrían ayudar a esclarecer qué ocurrió durante los minutos previos al impacto y por qué los mecanismos de protección no lograron impedir la colisión.