El virus sigue expandiéndose por China, a pesar de las ciudades puestas en cuarentena. Entre ellas Wuhan, considerada el epicentro de la enfermedad. En solo 24 horas, se sumaron 25 muertes para llegar ya a 106 víctimas fatales.
El virus sigue expandiéndose por China, a pesar de las ciudades puestas en cuarentena. Entre ellas Wuhan, considerada el epicentro de la enfermedad. En solo 24 horas, se sumaron 25 muertes para llegar ya a 106 víctimas fatales.
Los casos mortales llegaron incluso a Beijing y Shanghái y 45.000 más en observación en todo el país. Solo la región del Tíbet se mantiene, por el momento, libre del virus.
En Hong Kong, las autoridades de la ciudad recomiendan que los funcionarios públicos trabajen con la modalidad "home office" para limitar las posibilidades de contactos y eventuales contagios.
Como la enfermedad pasó de los animales a los seres humanos, las autoridades chinas multiplican los controles para asegurar que se cumpla con la prohibición de la venta de especímenes salvajes en los mercados populares.
Desde ayer está en Beijing el director de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus. Dijo que las medidas que ha tomado China para luchar contra el avance de la enfermedad son acertadas..
Pero además, los efectos del coronavirus han alcanzado los mercados financieros europeos. En París, Londres y Frankfurt, la caída de las bolsas fue del 2,2%. El índice Nikkei japonés retrocedió un 2% al igual que en la bolsa en España. China, por el momento, logró sortear este efecto económico ya que la actividad bursátil está cerrada por el inicio del nuevo año lunar.
Por la importancia comercial que tiene el gigante asiático -la segunda economía del mundo-, la crisis sanitaria también repercute en el precio del barril de crudo. Bajó un 3%, con lo que se ubicó en 59 dólares, frente a los casi 65 que se vendía hace una semana
El coronavirus también tiene un lógico impacto en el turismo. El temor a la enfermedad, sumada a las restricciones impuestas por las autoridades chinas, provocó que la venta de pasajes aéreos cayera más del 7%. Mientras dure la emergencia sanitaria, muchos vuelos hacia y desde China han sido retirados de las rutas internacionales. En el sector hotelero, en tanto, las reservas bajaron en un 5% por lo menos.
La cara económica del coronavirus ya proyecta su sombra para todo 2020. Si no se logra frenar la epidemia rápidamente, la economía China sufrirá de manera importante. Ya el año 2019 fue una señal de alarma. Su crecimiento fue menor al 6% anual, algo que no ocurría desde 1990. Pero para este año, la calificadora Standard & Poor’s ya estima que China podría tener una caída del 1,2% en su PBI. Un fenómeno inédito en la economía globalizada.