Las dos cárceles de máxima seguridad que el Gobierno de Ecuador anunció para este año serán “igualitas” a las de El Salvador. Asimismo, el presidente Daniel Noboa aseguró que las construirá la misma empresa.

Noboa reveló que las cárceles que construirá serán iguales a las de El Salvador. (Foto: Presidencia/Flick)
Las dos cárceles de máxima seguridad que el Gobierno de Ecuador anunció para este año serán “igualitas” a las de El Salvador. Asimismo, el presidente Daniel Noboa aseguró que las construirá la misma empresa.
En una entrevista radial, el mandatario ecuatoriano sostuvo: "Son cárceles para tener una segmentación, un aislamiento adecuado de las personas. El contrato está listo y las cárceles estarán listas en 10 meses. Esto es parte del plan Fénix".
En tanto, los nuevos centros penitenciarios estarán en la Amazonía y en la costa Pacífica, aunque la ministra de Gobierno, Mónica Palencia, anunció una tercera construcción para antes de fin de año, sin precisar su lugar.
Noboa había dicho en diciembre que contrataría a la misma empresa encargada de construir las prisiones en El Salvador durante el gobierno de Bukele, donde hay una importante baja en la tasa de delitos pero muchos cuestionamientos sobre el respeto a las libertades y a los derechos humanos.
Según la agencia AFP y el sitio Primicias, Noboa indicó que serán "igualitas porque es la misma compañía, el mismo diseño que hizo (para) las cárceles en México y El Salvador. Para todos los `bukelelovers´ es una cárcel igualita. Si quieren ir, pasear, conocerla, quedarse una noche, cometan un crimen”.
Noboa, quien lleva 40 días en el cargo, explicó que se eligieron esos lugares porque son las provincias "de menos influencia de los grupos narcoterroristas".
"El peor lugar para poner una cárcel es al lado de donde viven los delincuentes", señaló el jefe del Estado, que ratificó su idea de separar a los reclusos más peligrosos y con ello frenar las masacres carcelarias que desde febrero de 2021 dejaron 460 presos muertos.
En los centros penitenciarios de Ecuador hay 31.321 reclusos, según el censo penitenciario de 2022. Además, Noboa especula con expulsar a unos 1.500 reclusos extranjeros, la mayoría de Colombia, Perú y Venezuela, con el objetivo de reducir la población carcelaria.