Escándalo

Detuvieron al príncipe Andrés por el caso Epstein: nuevas revelaciones sacuden a la monarquía

El arresto profundizó la crisis institucional y política en el Reino Unido. Nuevas revelaciones sobre su relación con el financista y presuntas irregularidades durante su rol oficial reavivaron el escándalo y colocaron nuevamente a la monarquía británica bajo fuerte presión pública y judicial.

Detuvieron al príncipe Andrés por el caso Epstein. (Foto: Reuters)

Detuvieron al príncipe Andrés por el caso Epstein. (Foto: Reuters)

El Reino Unido amaneció este jueves con una noticia que generó un fuerte impacto político, judicial y mediático: la detención del príncipe Andrés, hermano menor del rey Carlos III, en el marco de la investigación por su relación con el multimillonario estadounidense Jeffrey Epstein.

La información fue confirmada por medios británicos. El arresto de Andrés Mountbatten-Windsor se produjo en un contexto de creciente presión social y política, luego de la difusión de nuevos documentos y testimonios vinculados a la red de delitos sexuales del financiero estadounidense.

La situación marca uno de los momentos más críticos en la historia reciente de la familia real británica y podría tener consecuencias de largo alcance tanto en el plano judicial como en la imagen pública de la Corona.

"La policía de Thames Valley ha abierto una investigación por un delito de conducta indebida en el ejercicio de un cargo público", dijo la fuerza policial en un comunicado en la red social X.

"Un hombre de unos sesenta años de Norfolk ha sido detenido y permanece bajo custodia policial. De acuerdo con las directrices nacionales, no revelaremos el nombre del detenido".

Un arresto que sacude al Reino Unido

El príncipe Andrés fue detenido en el día de su cumpleaños número 66. Durante años, el exduque de York estuvo envuelto en polémicas por su cercanía con Epstein, pero en las últimas semanas la aparición de nuevos documentos impulsó la decisión de las autoridades de avanzar con medidas judiciales.

Seis vehículos de policía camuflados y unos ocho agentes vestidos de civil habían llegado a Wood Farm, en la finca de Sandringham, en el este de Inglaterra, donde ahora vive Mountbatten-Windsor.

El otrora príncipe, segundo hijo de la difunta reina Isabel II, siempre ha negado cualquier irregularidad en relación con Epstein y ha afirmado que lamenta su amistad. Sin embargo, no ha respondido a las solicitudes de comentarios desde la última publicación de documentos.

No ha habido comentarios inmediatos por parte del Palacio de Buckingham.

Desde hace tiempo, sectores de la sociedad británica reclamaban una investigación más profunda sobre los vínculos del príncipe con el financista. La presión aumentó tras la publicación de millones de archivos por parte del Departamento de Justicia de Estados Unidos, que incluyeron correos electrónicos, registros de viajes y comunicaciones privadas.

Estos documentos generaron interrogantes sobre el alcance real de la relación entre Andrés y Epstein, así como sobre la eventual utilización de contactos diplomáticos y comerciales en beneficio del empresario.

Las sospechas sobre el uso de información sensible

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El príncipe Andrés y Virginia Giuffre.

El príncipe Andrés y Virginia Giuffre.

Uno de los puntos más delicados de la investigación gira en torno a la posibilidad de que el príncipe hubiera compartido información confidencial del gobierno británico durante su etapa como Representante Especial para Comercio Internacional e Inversión.

Entre 2001 y 2011, Andrés ocupó ese cargo y realizó numerosos viajes oficiales financiados con fondos públicos. La hipótesis que ahora analizan los investigadores es si, aprovechando su posición, facilitó contactos estratégicos o documentación sensible al entorno de Epstein.

Según trascendió, entre los documentos bajo análisis se encuentran informes económicos, comunicaciones bancarias y datos vinculados a negociaciones internacionales. En particular, se investiga un informe sobre la crisis financiera de Islandia que habría sido compartido con un banquero relacionado con el financista.

Estas revelaciones generaron una fuerte reacción política. Dirigentes de distintos partidos coincidieron en que la gravedad de los hechos exige una investigación exhaustiva y sin privilegios.

El fiscal general británico reiteró que “nadie está por encima de la ley”, una frase que fue interpretada como una señal de endurecimiento institucional frente al escándalo.

El rol de Epstein en la agenda del príncipe

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Jeffrey Epstein. (Foto: archivo)

Jeffrey Epstein. (Foto: archivo)

Otro de los elementos que provocaron conmoción fue la posibilidad de que Epstein hubiera colaborado en la agenda oficial del príncipe durante viajes diplomáticos. Según documentos filtrados, el empresario habría participado en la organización de reuniones y contactos en distintos países.

Uno de los episodios que se analizan es una misión comercial a China en 2010. Allí, Epstein habría intervenido para facilitar encuentros con empresarios y autoridades. También se investiga un intento de reunión con el entonces líder libio Muamar Gadafi, que finalmente no se concretó.

Para los investigadores, estos hechos podrían evidenciar un uso indebido de la posición institucional del príncipe. La línea de investigación apunta a determinar si existió una red de influencia que benefició al financista y a su entorno.

Denuncias personales y nuevas hipótesis

Además de los aspectos vinculados al ejercicio de funciones oficiales, la policía revisa denuncias relacionadas con la vida personal del príncipe. Estas investigaciones se encuentran en una etapa preliminar, pero incluyen testimonios y registros sobre presuntos encuentros privados en su residencia.

Según trascendió, las autoridades analizan la llegada de mujeres a Windsor en distintas oportunidades. También se investiga el uso de accesos secundarios y mecanismos de coordinación para evitar controles de seguridad.

Un escándalo que atraviesa a la monarquía

El impacto político del caso es profundo. Desde que se conocieron las nuevas revelaciones, el tema domina la agenda pública del Reino Unido.

El gobierno y el Palacio de Buckingham evitaron pronunciamientos contundentes, aunque fuentes cercanas a la Corona aseguraron que el rey Carlos III sigue la situación con preocupación.

Para los especialistas, el episodio podría convertirse en una de las crisis institucionales más importantes de las últimas décadas. El vínculo entre la monarquía y el caso Epstein pone en riesgo la legitimidad de la institución en un momento de cambios generacionales y cuestionamientos sociales.

Un proceso judicial que recién comienza

La investigación está en una etapa inicial y podría extenderse durante meses o años. Se espera que las autoridades analicen miles de documentos, testimonios y pruebas.

El resultado del proceso podría tener consecuencias sin precedentes. Nunca antes un miembro de alto rango de la familia real británica enfrentó un escenario judicial de esta magnitud.

Mientras tanto, la sociedad británica observa con atención. La crisis no solo afecta a una persona, sino a una institución histórica que enfrenta el desafío de adaptarse a nuevas demandas de transparencia.