Zelensky, a la par de pedir dinero y armas, siempre dijo que la soberanía territorial de su país debía volver a lo que era antes de 2014. Es decir, recuperar no solo lo perdido en estos 3 años, sino también Crimea. En cambio, Putin, jamás aceptó incluir a Crimea en ninguna negociación y aspira a que la zona del Donestk - con mayoría de población rusa o prorrusa - quede incorporada a la Federación que presida desde el año 2000.
Un vocero ruso, al término de la reunión entre ambos presidentes, expresó que había elementos muy positivos en la conversación, pero tampoco precisó a qué puntos en concreto se refería. Solo se limitó a hablar sobre una retirada por completo de las tropas de Ucrania que permanecen en los alrededores de la ciudad rusa de Kursk, pero no dijo a cambio de qué ofrecimiento de Rusia.
Lo que sí se confirmó en Washington y Moscú es que los mandatarios estuvieron comunicados durante dos horas. Del resultado de esa conversación puede surgir el primer paso para la paz: una tregua de 30 días. Aunque lo que sucede actualmente entre Israel y Hamas, no es el mejor antecedente inmediato para una paz que no sea duradera.