La ofensiva, durante la madrugada, atacó instalaciones nucleares, militares, bases de misiles y a altos mandos en Irán. Para Israel, su programa nuclear es una clara amenaza a la seguridad del Estado israelí y sus habitantes. Por eso, llevaron adelante este ataque. Luego llegó otra de las tantas advertencias de Donald Trump y de la denuncia de la ONU de que Irán no cumplía con los protocolos a los que se comprometió para mantener la energía nuclear solo como un elemento pacífico.
Las fuerzas miliares llevaron un "ataque preventivo y preciso" en territorio iraní. Hubo tres objetivos, según lo que se informó más tarde: los centros de desarrollo de material nuclear potencialmente bélico; eliminar a los "responsables" del plan nuclear; y matar al estratégico comandante de la Guardia Revolucionaria Islámica.
En la operación "León en ascenso" Israel cumplió otro objetivo. Eliminar al nuevo jefe de la importante Guardia Revolucionaria Islámica: el general Hossein Salami.
Natanz, la base del desarrollo nuclear iraní
No es una ciudad como cualquier otra en el mundo. No tiene población. En realidad, ese nombre se refiere a un conjunto de construcciones, muchas subterráneas, en las que Irán tiene el corazón de su programa de desarrollo nuclear. Los satélites espías de Israel y de Estados Unidos han dado cuenta de un lugar muy especial. Es el sitio en el que se lleva adelante el ciclo para enriquecer el uranio. Esa etapa es clave para - tomada la decisión política y militar - desarrollar armas nucleares.
Esos fueron los lugares que atacó Israel esta madrugada. Luego, mientras aseguraba una rápida respuesta militar, Irán reconoció los ataques sobre Natanz, pero dijo que no había peligro de fugas radiactivas.
Más de 200 aviones de la Fuerza Aérea israelí participaron en los ataques iniciales y los aviones de combate lanzaron más de 330 municiones sobre unos 100 objetivos, dijeron las Fuerzas de Defensa de Israel.
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imágenes de las instalaciones subterráneas de Irán en Natanz (Foto: Gentileza Jerusalem Times)
El tiempo en que pudieron tener esos aparatos de ataque infiltrados le permitió conocer a la inteligencia israelí gran parte de los elementos desplegados en Natanz, la sede del desarrollo nuclear iraní.
Estas imágenes, dadas a conocer horas después del ataque, buscan un efecto colateral en el enfrentamiento con Irán. Así como sucedió con los líderes de Hezbollah y de Hamas o con instalaciones secretas, Israel quiere demostrar que no hay sitio seguro para sus enemigos.