Pero los mamuts sí lo hicieron, aunque de manera esporádica, por el ámbito en el que se desplazaron. Eran los mamíferos más grandes sobre la superficie terrestre. Capaces de llegar a tener una altura en la cruz de 5,3 metros (inmediatamente antes de la nuca) y una longitud de 9,1 metros, su peso promedio estaba entre las 6 y las 8 toneladas. Algunos machos excepcionalmente grandes podrían haber sobrepasado las 12 toneladas.
Todo esto suponía para el hombre un verdadero desafío grupal para poder enfrentarlo. Pero coexistieron durante muchos miles de años. El hombre apareció hace unos 2 millones de años y los mamuts, que ya estaban sobre la Tierra, se extinguieron hace 4.000.
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El hallazgo de la cría de mamut mantenida durante 50.000 años bajo el hielo permanente de Siberia (Foto: captura de TV).
El caso de Yana, un hallazgo fantástico
"Yana" pesa 180 kilogramos y mide unos 120 centímetros, y se conservó casi intacta durante 50.000 años. Los científicos rusos la llevaron hasta el laboratorio y realizaron una presentación mundial llenos de orgullo y emoción. Varios descubrieron una sábana que permitió observar a la pequeña cría de mamut sobre una plataforma especial. Tal es el grado de conservación, que la primera impresión fue la de una cría de elefante que estaba durmiendo plácidamente.
Los rusos detallaron que el próximo paso en la investigación será un programa integral sobre "Yana", con estudios genéticos y microbiológicos. Por el momento no pudieron hacer los análisis específicos de rigor, pero los indicios de las primeras aproximaciones hacen creer que debía tener un año de edad o un poco más cuando murió. Gracias al hielo eterno del permafrost siberiano, llegó intacta hasta nuestros días. Pero algo -todavía no investigado- interrumpió su desarrollo y murió. Las crías de los mamuts necesitaban desarrollarse rápidamente para soportar las bajísimas temperaturas y con, mayor tamaño, no ser presa fácil de otros depredadores.
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Parece un elefante en manos de un taxidermista, pero es el ejemplar de mamut con 50.000 años de antigüedad (Foto: captura de TV).
Dos desafíos: el permafrost y la desextinción
En numerosas oportunidades abordamos el problema del cambio climático. Cómo afecta de manera diferente a las regiones en el mundo. En el caso de Siberia, esa capa de hielos permanentes está retrocediendo año tras año. Si queda permanentemente eliminada o reducida a agua, se liberarán al aire restos que guarda durante miles de años. Por ejemplo, toneladas de C02 (dióxido de carbono). Un gas que permanece mucho tiempo en la atmósfera y favorece al efecto invernadero.
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El mamut, un elefante y casi diminuto, el hombre. (Foto: A24.com)
Al mismo tiempo, para los científicos que hallaron a "Yana", no solo se abre un abanico de posibilidades para saber más sobre como vivieron los mamuts, sino también de escribir un nuevo capítulo en el proceso denominado "desextinción". Es decir, poder reintroducir, mediante ingeniería genética y el ADN, especies extinguidas. Por ejemplo, el pájaro Dodo.
Volviendo a los mamuts, este año, en el mes de julio, un equipo internacional anunció el hallazgo de la estructura tridimensional de ADN en los restos de una hembra de 52.000 años. Dos mil años más antigua que Yana.
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Con las cadenas de ADN de un mamut se podría intentar su desextinción. Es decir, volverlo a la vida (Foto: captura de TV).
Si la cría rescatada en Siberia puede aportar más luz para ese proceso, se podría avanzar con una idea que en los papeles de la ciencia experimental es posible: crear un embrión de mamut (con manipulación de los restos de ADN hallados) e implantarlos en el útero de una elefanta, el animal más grande sobre la superficie terrestre, con quien comparte rastros genéticos de su antecesor.
Tal vez, no estemos tan lejos de poder alumbrar a una "hermana" de Yana con 50.000 años de diferencia. Y esa vez será algo más que una ficción como Jurassic Park.