Colombia vive este domingo una jornada decisiva. Más de 41 millones de ciudadanos están habilitados para participar de la segunda vuelta presidencial que definirá quién ocupará la Casa de Nariño durante el período 2026-2030.
La jornada electoral enfrenta a la izquierda de Gustavo Petro y a la centroderecha, en un clima marcado por la violencia y la crisis de seguridad.

Elecciones en Colombia: se define el nuevo presidente en una segunda vuelta clave
Colombia vive este domingo una jornada decisiva. Más de 41 millones de ciudadanos están habilitados para participar de la segunda vuelta presidencial que definirá quién ocupará la Casa de Nariño durante el período 2026-2030.
La disputa enfrenta a las fórmulas encabezadas por Iván Cepeda y Aída Quilcué, representantes de la continuidad del proyecto político de izquierda impulsado por el presidente Gustavo Petro, y a Abelardo de la Espriella junto a José Manuel Restrepo, referentes de un espacio de centroderecha que busca un cambio de rumbo en la conducción del país.
La jornada electoral comenzó a las 8 de la mañana en Colombia (10:00 de Argentina), con una fuerte presencia de fuerzas de seguridad y un seguimiento tanto nacional como internacional. Los resultados definirán el rumbo político del país para los próximos cuatro años.
La segunda vuelta se realiza luego de que ninguno de los candidatos lograra superar el 50% de los votos en la primera ronda. En aquella instancia, De la Espriella terminó en primer lugar con el 43,7% de los sufragios, mientras que Cepeda obtuvo el 40,9%.
Los centros de votación permanecerán abiertos entre las 8:00 y las 16:00, hora de Colombia (de 10:00 a 18:00 en Argentina), en todo el territorio nacional. En tanto, los ciudadanos colombianos residentes en el exterior comenzaron a sufragar desde el 15 de junio en los consulados y embajadas habilitados para el proceso electoral.
Las elecciones se celebran una década después de la histórica firma del acuerdo de paz con la guerrilla Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), pero la violencia resurgió con fuerza avivada por la disputa entre los grupos armados por dominar las rentas ilegales del narcotráfico y la minería informal.
Las autoridades contabilizaron 14.780 homicidios el año pasado, la cifra más alta desde 2015. Las extorsiones también se han disparado a 13.417 casos en 2025, más del doble de las registradas una década atrás.