El resultado dejó una señal contundente: la derecha volvió a convertirse en una fuerza competitiva después de varios años de retroceso y quedó a apenas un paso de recuperar la Casa de Nariño. Pero la diferencia entre los dos candidatos fue menor a la que muchos esperaban y anticipa una campaña feroz en las próximas tres semanas.
El abogado millonario que sacudió la política colombiana
Abelardo de la Espriella no es un político tradicional. Abogado penalista, empresario y figura mediática en Colombia, construyó su candidatura como un "outsider" que prometió combatir la inseguridad, defender la propiedad privada y frenar las reformas impulsadas por Petro.
Su campaña estuvo inspirada en discursos similares a los de dirigentes como Donald Trump, Javier Milei y Nayib Bukele. Durante los últimos meses se presentó como la alternativa para quienes consideran que el gobierno actual no logró resolver los problemas económicos y de seguridad del país.
Con un discurso nacionalista y una fuerte presencia en redes sociales, logró captar gran parte del voto opositor y terminó liderando el escrutinio con más de diez millones de votos. Su crecimiento sorprendió incluso a varios analistas, ya que consiguió consolidar detrás suyo a sectores conservadores, empresarios y votantes desencantados con el oficialismo.
Ahora deberá afrontar el desafío más complejo: ampliar su base electoral y convencer a los sectores moderados que todavía observan con desconfianza algunas de sus posiciones más radicales.
El heredero político de Petro que promete profundizar el modelo de izquierda
Del otro lado aparece Iván Cepeda, senador, histórico dirigente de izquierda y uno de los referentes más cercanos al proyecto político de Gustavo Petro.
Aunque desde su entorno rechazan las etiquetas extremas, sus adversarios lo presentan como una continuidad directa del actual gobierno e incluso como representante de ideas vinculadas al socialismo latinoamericano. Cepeda, en cambio, sostiene que su propuesta apunta a profundizar las reformas sociales iniciadas por Petro, ampliar los programas de redistribución y fortalecer el rol del Estado en áreas estratégicas.
Su figura está asociada desde hace décadas a la defensa de los derechos humanos y a la denuncia de violaciones cometidas durante el conflicto armado colombiano. Además, fue uno de los dirigentes que más confrontó con el uribismo y con los sectores conservadores del país. De hecho, el expresidente Uribe, fue de los primeros dirigentes que se apuró a decir que apoyará al derechista de la Espriella en la segunda vuelta.
En la primera vuelta obtuvo cerca del 41% de los votos, una cifra que demuestra que el oficialismo mantiene una base electoral sólida pese al desgaste de la gestión Petro. El resultado también refleja que la izquierda colombiana logró conservar buena parte del apoyo que la llevó al poder en 2022.
La batalla de fondo será convencer a quienes no votaron por ninguno de los dos proyectos principales y evitar que el rechazo al gobierno termine inclinando definitivamente la balanza hacia la oposición.
balotaje en colombia
El balotaje en Colombia, un país que puede consolidar la preeminencia de la derecha y extrema derecha en Sudamérica y todo el continente. (Foto: A24.com)
Tres semanas de tensión total: las alianzas que pueden definir quién será el próximo presidente
Con el balotaje programado para el 21 de junio, comienza una nueva elección dentro de la elección. A partir de ahora, la discusión dejará de girar alrededor de once candidatos y se reducirá a dos modelos de país completamente opuestos.
La gran incógnita pasa por el destino de los votos que quedaron fuera de la segunda vuelta. La dirigente uribista Paloma Valencia, que terminó tercera con cerca del 7%, aparece como una figura clave. Buena parte de sus votantes se ubican ideológicamente más cerca de De la Espriella, por lo que muchos analistas esperan un acercamiento entre ambos espacios.
También será determinante la posición que adopten los sectores de centro vinculados a Sergio Fajardo y otros candidatos moderados. Allí se encuentra un caudal de votos capaz de inclinar la balanza hacia cualquiera de los dos finalistas.
A primera vista, el candidato de derecha tiene mayores chances de ganar pese al escaso margen de 3 puntos de la primera vuelta. Sucede que si suma los 6 puntos de Valencia, que ya dijo apoya a de la Espriella, y los de Fajardo Valderrama, 4%, superaría cómodamente el 50% +1 voto para ser ganador del balotaje.
Por ahora, la ventaja inicial parece estar del lado del candidato opositor. Sin embargo, la distancia entre ambos fue relativamente corta y el oficialismo demostró que todavía conserva una capacidad de movilización considerable. Pese al desastre del gobierno de Petro desde el inicio mismo de su gestión, marcada por los cambios constantes en su gabinete y graves denuncias de corrupción.
¿Consolidación de la derecha o una base para la izquierda?
En Sudamérica hay 5 países con claros gobiernos de derecha: Argentina, Chila, Paraguay, Ecuador y Bolivia. Perú tiene que definir la segunda vuelta y Keiko Fujimori, si por fin logra ganar, inscribiría a este país en esa lista. La izquierda sólo gobierna en Uruguay y Brasil. Venezuela es hoy inclasificable. Trump capturó y metió preso a Nicolás Maduro. Delcy Rodríguez gobierna en nombre del "chavismo residual", pero de la mano de la Casa Blanca. ¿Cómo calificar a un país que ni siquiera respetó el resultado de las últimas elecciones?
Javier Milei celebró el triunfo en primera vuelta de De la Espriella, pero faltan 20 días para el resultado definitivo. Y sólo 3 puntos separan a la derecha de la izquierda en Colombia.