Como si fuera el ya mítico De Lorean de "volver al futuro" al volar desprendió unas columnas de humo que surgieron de los dispositivos para girar en el aire y aterrizar sin ningún tipo de inconvenientes o daños.
Seguro de todo lo que hace, al verlo nuevamente (y entero) en el suelo, Elon Musk celebró diciendo: “Bueno, ha funcionado”.
Elon Musk: "Bueno, ha funcionado"
Fue la forma que le surgió al megamillonario para celebrar que lo que esperaba, salió a la perfección. El auto salió rodando por el piso - eso no tenía nada de extraordinario, hasta ahí - comenzó a subir por una elevada rampa curva - ya era un riesgo en si mismo - y cuando llegó al final, estaba "boca abajo", es decir, el techo apuntaba directamente al suelo. En ese momento sucedió algo espectacular.
El "Roadster" avanzó hasta despegarse de la plataforma y lógicamente, comenzó a caer al vacío. Mientras caía, una serie de chorros de propulsión salieron desde varios lugares del vehículo. Al igual que los gatos cuando caen - por ejemplo de una mesa o un arbol - giró por completo y comenzó a descender - lentamente - para aterrizar sobre sus "patas" ( es decir, las ruedas).