“Cuando bajamos, el escenario era de película, de terror”, relató una vecina que logró escapar de uno de los edificios afectados en la capital venezolana.
Otra de las postales que dejó la catástrofe fue la de miles de personas permaneciendo durante horas en las calles por temor a nuevas réplicas. Muchos residentes abandonaron sus hogares en plena madrugada mientras los edificios continuaban moviéndose tras el doble temblor.
Las autoridades mantienen activo un amplio operativo de emergencia con participación de organismos de rescate nacionales e internacionales. Además, varios países ofrecieron ayuda humanitaria para colaborar con las tareas de asistencia.
Mientras continúan las labores para localizar sobrevivientes, las impactantes imágenes que llegan desde Venezuela muestran la dimensión de una de las peores tragedias sísmicas que ha enfrentado el país en las últimas décadas.