Una de las mujeres más influyentes de Italia

La historia de la amante de Benito Mussolini que buscó refugio en Buenos Aires

Margherita Sarfatti fue una intelectual y escritora. Se hizo famosa por haber sido biógrafa y amante de Benito Mussolini. Cuando escapó de Europa, se refugió en Buenos Aires gracias a la protección de Victoria Ocampo.
Margherita Sarfatti fue amante y asesor de Benito Mussolini.

Margherita Sarfatti fue amante y asesor de Benito Mussolini.

La italiana Margherita Sarfatti pasó de ser amante de Benito Mussolini a tener que huir de su país. Fue en septiembre de 1939 el día que desembarcó en el Río de la Plata: Margherita parecía una de las tantas personas que huían de manera desesperada de Europa.

Adolf Hitler acababa de invadir Polonia para desencadenar la guerra tan temida. Consciente de lo que iba a suceder, Margherita escapó de París a Lisboa semanas antes del estallido. Sin embargo, no logró subirse a ninguno de los barcos que salían de la capital portuguesa. Recién en Barcelona pudo conseguir un lugar en el buque italiano Augustus, con destino final en Sudamérica.

Margherita tenía 59 años y dos condiciones que la hacían única: era hija de una de las familias judías más importantes de Venecia y era víctima de la escalada antisemita que había lanzado Benito Mussolini, al aliarse con Hitler.

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Benito Mussolini.

Benito Mussolini.

A finales de 1938, en Italia se había prohibido a los judíos asistir a los establecimientos educativos -alumnos y docentes-. También estaba prohibido casarse con personas de raza aria o emplearse como servicio doméstico. Sarfatti había sido, ante todo, la amante y biógrafa de Mussolini durante casi 20 años.

Sarfatti y Mussolini: una historia de amor

Se habían conocido en 1912, cuando ambos eran socialistas. Pero la posguerra dejó secuelas en Europa y muchos modificaron su destino. Eran tiempos donde nacía el fascismo. Cuando Mussolini llegó al poder, en 1922, Margherita se convirtió en la mujer más influyente de Italia.

Era crítica de arte, escritora y una gran personalidad que no pasaba inadvertida. Para muchos, Sarfatti fue la única persona que pudo dominar a Mussolini.

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Margherita encontró en Buenos Aires un refugio.

Margherita encontró en Buenos Aires un refugio.

Pero cuando se acercó a Hitler, Mussolini no pudo permitirse tener una mujer judía en su vida. Entonces, el nombre de Margherita Sarfatti desapareció de la historia. Hasta fue sacado de circulación en Italia el libro Dux, la biografía del líder fascista publicada por Sarfattí en 1925, una obra que acumuló más de 20 ediciones en Italia y fue traducida a 18 idiomas.

La llegada de Margherita a Buenos Aires

Margherita llegó a Sudamérica con el objetivo de empezar una vida nueva. La mujer que tanto había tenido que ver con el apogeo del fascismo, ahora era una mujer judía que huía de Hitler y de su examante. Aunque se instaló primero en Montevideo, Sarfatti pasaría la mayor parte de su estadía sudamericana en Buenos Aires, donde logró la contención necesaria gracias a varios personajes de la cultura local.

Su amistad con Victoria Ocampo

En Argentina, la esperaba Victoria Ocampo, gran promotora cultural de la Nación y creadora de la célebre revista Sur. Con el vínculo con Ocampo como punto de partida, Sarfatti tuvo acceso inmediato a los principales intelectuales del momento. Entre ellos, Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares.

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Sarfatti logró la contención necesaria gracias a Victoria Ocampo.

Sarfatti logró la contención necesaria gracias a Victoria Ocampo.

Margherita Sarfatti y Victoria Ocampo tenían características en común. Las dos eran hijas de familias ricas y fueron criadas alejadas del contacto con las clases menos privilegiadas. Educadas en sus casas de manera muy estricta, hablaban varios idiomas desde muy chicas. Con un fuerte deseo de liberarse de la opresión familiar, las dos se casaron muy jóvenes. Margherita, a los 18 años, y Ocampo a los 22.

En su momento más difícil, Margherita encontró en Buenos Aires un refugio para olvidar los fantasmas que dejó en Europa.

El recibimiento en la Casa Blanca

Margherita siempre defendió los derechos en establecer una alianza de Italia con EE.UU. Incluso hasta llegó a ser recibida en la Casa Blanca por el presidente Franklin Roosevelt. Fue durante un viaje como enviada del gobierno de Mussolini. Sin embargo, el acercamiento de Italia a Hitler marcó su alejamiento.

En 1935, Margherita ya no era la principal consejera de Mussolini. Había sido reemplazada en ese rol por la hija y por el yerno del líder, la pareja de Edda y Galeazzo Ciano.

El temor a las represalias de Mussolini

Margherita estuvo en Argentina y Uruguay durante los años de la guerra. Ella decidió llamarse a silencio y Jamás dijo algo en público sobre el fascismo.

Su única hija mujer, Fiammetta, había quedado en Roma, junto a su marido y sus tres hijos. A Margherita todavía le quedaba un gran temor por las eventuales represalias de Mussolini, casado con Rachele Guidi, con quien tuvo cinco hijos. Tras la caída de Mussolini en el poder y la ocupación nazi de Italia, en 1943, Fiammetta y su familia pudieron escapar.

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La publicación Dux, una biografía de Mussolini que tuvo 16 ediciones en Italia y fue traducida a 18 idiomas, fue lo que hizo conocida a Margherita Sarfatti.

La publicación Dux, una biografía de Mussolini que tuvo 16 ediciones en Italia y fue traducida a 18 idiomas, fue lo que hizo conocida a Margherita Sarfatti.

Después del fin de la Segunda Guerra Mundial, Margherita entendió que ya podía hablar. Y así lo hizo: vendió un texto al diario Crítica, el medio fundado por el periodista uruguayo Natalio Botana. Allí, durante 14 días seguidos publicó en la página 2.

¿Qué contenían esos escritos? Decía, por ejemplo: “Sé que mi conducta y mi abstención fueron mal interpretadas. Puedo lamentarlo, pero no está en ello mi culpa. No hay cobardía peor que, desde la retaguardia, exponer a los seres inocentes en la línea de fuego. Y esto habría sido hablar mientras mi familia fue rehén de Mussolini”.

Ademas, Sarfatti llegó a decir que el que había cambiado era Mussolini, no ella. “Fue derrotado por haber traicionado su propia bandera y convertido al fascismo en una deformación grotesca”.

Su adhesión al fascismo

“Hay que decirlo en descargo y honor de Italia: Mussolini no empezó como Hitler en su Mein Kampf (Mi Lucha), con un programa de desembozado repudio de las libertades. Por aquella cruzada de altos principios hubimos de seguirle. Y teníamos sobrados motivos para creerle, pues era la que él había predicado toda su vida hasta entonces. Mussolini fue derrotado por haber traicionado su propia bandera y convertido al fascismo en la deformación grotesca y, aún más, en la antítesis trágica de sí mismo”.

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Margherita Sarfatti llegó a decir de Mussolini: “Fue derrotado por haber traicionado su propia bandera y convertido al fascismo en una deformación grotesca”.

Margherita Sarfatti llegó a decir de Mussolini: “Fue derrotado por haber traicionado su propia bandera y convertido al fascismo en una deformación grotesca”.

En aquellos textos, Margherita acusó a Clara Petacci, la amante de Mussolini que fue colgada junto a él en 1945, de haber sido espía de los nazis. Y no hizo una sola referencia a su condición de judía y al antisemitismo de los últimos años de la dictadura de Mussolini, que la obligaron a huir de Italia.

Antes de la guerra, desde su exilio en París, Margherita le había escrito una carta reveladora de su drama a un amigo norteamericano: "Soy católica, como mis dos hijos. Pero yo, al igual que mi marido, soy de ascendencia judía y por eso tanto mis hijos como yo somos considerados judíos. Esto parece ser hoy el más atroz de los pecados. Tanto que el trabajo y la fe fascista mía y de mis hijos durante todas nuestras vidas no valen nada”.

En julio de 1947, Margherita tenía 67 años y se animó a volver a Italia. Lejos de la escena pública, se convertiría en una persona no muy querida por estar muy de cerca al antiguo régimen. Murió en 1961 a los 81 años en su casa en Cavallasca, cerca de Como, condenada al olvido por todo el pueblo italiano.

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