El papa Francisco, abandonó este mediodía (hora de Roma), la clínica Gemelli. Recibió el alta luego de 11 días de internación.

Francisco fue intervenido quirúrgicamente de una diverticulitis en el colon (Foto: archivo).
El papa Francisco, abandonó este mediodía (hora de Roma), la clínica Gemelli. Recibió el alta luego de 11 días de internación.
El pasado 4 de julio, debió ser intervenido quirúrgicamente de una diverticulitis en el colon. El domingo último se lo vio por primera vez desde la ventana del 10° piso de la clínica, cuando realizó el rezo del Ángelus.
Ahora, continuará la recuperación en El Vaticano.
El pasado 4 de julio, Francisco fue sometido a una operación por una diverticulitis en el colon. La operación fue exitosa y se le extirpó una sección del colon. Pero la cirugía se extendió más de lo previsto por una complicación, aunque nunca se informó cuál fue el inconveniente.
Esto hizo que se modificara el esquema de su internación. Se prolongó su estancia en la clínica Gemelli por 7 días. Pero luego se dispuso una nueva fecha para el alta, lo que obligó al Sumo Pontífice a permanecer tres días más en el hospital.
Durante todo ese tiempo, los partes médicos dieron cuenta de una recuperación sin inconvenientes por parte del papa Francisco.
A tal punto que este domingo, pudo aparecer para saludar desde una ventana del 10° piso de la clínica. Lo hizo para rezar el Ángelus junto a quienes lo acompañaban desde la explanada de ese lugar.
También visito a los internados en la sala especial para los pacientes con enfermedades terminales.
Incluso, se preocupó por mandar un mensaje de consternación por el asesinato del presidente de Haití, Jovenel Moise.
Finalmente, en este mediodía romano, el pontífice fue dado de alta. Fiel a su estilo simple, no se informó el momento. Pero la guardia permanente de periodistas captó el momento en que dejó la clínica, a bordo de un auto azul con los vidrios polarizados.
Ahora, Francisco deberá pasar todo el mes de julio para lograr una rehabilitación completa. Tendrá descanso de sus tareas protocolares y habituales. Su agenda está liberada. Por ejemplo, no se celebrarán las tradicionales y masivas audiencias con los fieles de los días miércoles. Pero sí continuará con sus tareas más personales como vicario de Cristo.
Francisco, de 84 años, está atravesando el noveno año de su papado.