Entre las frases halladas en su celular, escribió: “Está sentado a mi lado en el tren. Es moreno, pero muy guapo. Podría tenerlo como esclavo”.
Luego agregó otros mensajes que agravaron aún más la situación: “Estoy pensando en traer un esclavo; aquí hay muchos” y “Puedo traer un esclavo para que cuide de tus nietas”.
Cómo descubrieron los mensajes racistas
De acuerdo con el testimonio de pasajeros que viajaban en el tren, fueron otras personas quienes alertaron a la madre del menor sobre lo que estaba ocurriendo.
“Una persona desconocida me tocó el hombro y me dijo que un hombre estaba tomando fotos de mi hijo y diciendo cosas ofensivas”, relató la mujer, oriunda de Río de Janeiro, ante medios brasileños.
La madre enfrentó al arquitecto argentino y logró quitarle el teléfono celular, donde encontró los mensajes que luego serían incorporados a la causa judicial.
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"Es negrito, pero lindo. Lo puedo llevar de esclavo": el mensaje racista que le encontraron al argentino en su celular. (Foto: cptura A24)
Además, aseguró que teme que el episodio pueda tener algún vínculo con redes de trata o tráfico infantil y afirmó que su hijo quedó profundamente afectado tras lo sucedido.
La reacción de la Policía y la empresa ferroviaria
Personal de seguridad de VLI, la empresa responsable del servicio ferroviario, junto a otros pasajeros, retuvieron al sospechoso hasta la llegada de la Policía Militar brasileña.
Durante el operativo, los agentes secuestraron el teléfono celular del acusado. Según medios locales, el arquitecto habría intentado justificarse diciendo que “no era racista” y que todo había sido “una broma”.
La empresa ferroviaria repudió el episodio mediante un comunicado oficial: “VLI repudia el racismo y cualquier forma de discriminación”, señalaron, al tiempo que confirmaron colaboración con las autoridades judiciales.
Por qué el delito es grave en Brasil
El caso es investigado bajo la figura de “injuria racial”, contemplada en el artículo 140 del Código Penal brasileño.
Hasta hace pocos años, este delito se diferenciaba del racismo porque apuntaba a una persona específica y no a un grupo. Sin embargo, en 2023, Brasil modificó su legislación y equiparó la injuria racial al delito de racismo.
Desde entonces, este tipo de hechos son considerados imprescriptibles y no excarcelables, con penas que van de dos a cinco años de prisión.
Mientras avanza la investigación, Murias permanece detenido en una cárcel de São João del Rei y el caso continúa generando un fuerte impacto mediático en ambos países.