La policía fue alertada a las 13.10 y los bomberos permanecieron trabajando en el lugar durante gran parte de la tarde. La investigación intenta determinar las circunstancias exactas de la tragedia.
La fiscal de Carpentras, Hélène Mourges, indicó que la hipótesis principal apunta a una muerte relacionada con las altas temperaturas. Durante el fin de semana, gran parte del sur de Francia registró temperaturas superiores a los 35 grados y las autoridades habían emitido alertas por calor extremo.
La fiscal ordenó la realización de autopsias para precisar las causas de muerte y establecer si hubo otros factores involucrados. También se abrió una investigación judicial para esclarecer las circunstancias exactas del caso.
La ola de calor que ya castiga a Europa, apenas iniciado el verano. (Foto: Reuters)
No sólo Francia, en España hay alerta en todo el país por el calor extremo
Los medios españoles ya alertan sobre los efectos negativos que el alto calor puede tener sobre la salud de la población. Las autoridades sanitarias y meteorológicas han activado distintos niveles de alerta para advertir sobre los riesgos asociados a este fenómeno extremo, que afecta especialmente a niños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas.
El sistema de alertas del Ministerio de Sanidad evalúa el riesgo en 182 zonas distribuidas por todo el país. A diferencia de los avisos meteorológicos tradicionales, este mecanismo no solo tiene en cuenta la temperatura prevista, sino también el impacto que ese calor puede generar en la salud pública durante un período de hasta 72 horas.
Las zonas clasificadas con nivel 3 son consideradas de alto riesgo sanitario. Paralelamente, la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) mantiene sus propios avisos por temperaturas extremas, basados en registros históricos y umbrales específicos para cada región.
La situación se produce en medio de la primera gran ola de calor del verano europeo. Los pronósticos anticipan máximas cercanas a los 42 grados en varias regiones españolas, especialmente en los valles del Ebro, Tajo, Guadiana y Guadalquivir, además de sectores del Cantábrico oriental y Baleares.
Los expertos advierten que estos episodios son cada vez más frecuentes, intensos y prolongados debido al cambio climático. Estudios citados por las autoridades sanitarias muestran una relación directa entre el aumento de las temperaturas y el incremento de la mortalidad, motivo por el cual se reforzaron los sistemas de prevención y monitoreo.
Ante este escenario, las autoridades recomiendan mantenerse hidratado, evitar la exposición al sol durante las horas centrales del día y prestar especial atención a las personas más vulnerables frente al calor extremo. Es apenas la primera semana del verano y ya comienza el viejo continente a sufrir por el calor extremo.