“Nunca debió haber sucedido. Si hay dos pueblos parecidos y hermanos, somos nosotros”, fueron las medidas palabras elegidas por Nicolás Maduro para un marcar una nueva era.

Venezuela y Colombia normalizan las relaciones diplomáticas luego de 3 años. Nicolás Maduro posa con un sombrero típico colombiano, regalo del nuevo embajador, Armando Benedetti. (Foto: Gentileza Caracol)
“Nunca debió haber sucedido. Si hay dos pueblos parecidos y hermanos, somos nosotros”, fueron las medidas palabras elegidas por Nicolás Maduro para un marcar una nueva era.
Recibió al nuevo embajador de Colombia, el paso más importante para normalizar las relaciones diplomáticas, suspendidas desde hace tres años entre ambos países. Nicolás Maduro fue el anfitrión en el palacio de Miraflores de Armando Benedetti, el nuevo jefe de la misión diplomática colombiana.
La llegada al poder en Colombia de Gustavo Petro fue un bálsamo para el líder bolivariano. Comparten ideas de centro-izquierda en muchos campos, lo que permitió un acercamiento.
Las relaciones diplomáticas entre Colombia y Venezuela comenzaron a deteriorarse cuando Juan Manuel Santos era el mandatario colombiano. Con su sucesor, Iván Duque, se tomó la decisión de llamar en consulta al embajador. Fue el momento de mayor ruptura, que impuso severos controles en algunos pasos fronterizos entre ambos países.
La oposición al régimen de Nicolás Maduro, la crisis económica y una inflación desbordante (la más alta del mundo), provocaron un éxodo masivo de ciudadanos venezolanos.
Colombia fue el primer receptor de estas personas que abandonaron su país. Sobre una población de 44 millones de venezolanos, los registros del vecino país tienen más de 2,7 millones de migrantes en las localidades de frontera. Representa el 10% de la población total de Venezuela.
Al conocer la noticia, poblaciones de frontera en la Guajira (frontera noreste de Colombia) o en Santander (oeste de Venezuela) tomaron con alegría esta noticia. Puede suponer la apertura de manera normal de los cruces fronterizos, con la posibilidad de recuperar el comercio y solucionar los problemas humanitarios de las migraciones forzadas.
En la campaña electoral, Gustavo Petro habló reiteradamente de normalizar las relaciones diplomáticas con la vecina nación venezolana. Con su llegada al poder en Colombia se puso a dar los primeros pasos para esta nueva etapa. Ya designó y envió a su nuevo embajador en Caracas: Armando Benedetti.
Nicolás Maduro publicó en su cuenta de Twitter una serie de fotografías para "inmortalizar" la vuelta de las relaciones diplomáticas entre los dos países. El embajador colombiano le regaló un sombrero típico colombiano, que Nicolás Maduro no dudo en colocárselo para las mejores fotos.
Comienza una etapa de normalización, pero que tiene obstáculos que aún deben ser salvados. Por eso, Maduro, luego de dar este paso conjunto con Colombia, dijo: ¡Que nuestra unión sea inquebrantable!