- Reconocimiento a la Constitución de 1991, con la plena incorporación de movimientos revolucionarios o guerrilleros en el pasado en la acción política.
- Internacionalización de la economía de mercado.
- La privatización de los servicios públicos.
- Buscar nuevas tecnologías para apuntalar el desarrollo de la sociedad colombiana.
Recortes y ¿ortodoxia?, el plan del nuevo presidente colombiano
Colombia es uno de los países con menos inflación en la región y mayores proyecciones de crecimiento. Gustavo Petro no quiere salirse de esa línea madre. Ahora, todavía con Iván Duque como presidente, el Banco de la República elevó la tasa de interés de referencia al 7.5%. Dos datos del país que recibirá Petro en términos económicos: un crecimiento del 6,4 % este año 2022 y una tasa de inflación que se proyecta en el 9,20% para todo el año.
El plan del futuro presidente es bajar la inflación a tiempos previos a la pandemia, es decir, alrededor del 3% anual. Para eso necesita más actividad económica y mejor adjudicación del gasto público.
También se comprometió a mantener lo acordado por la administración anterior con el Fondo Monetario Internacional. Pautas conocidas por todos los países:
- Reducir el déficit fiscal, que actualmente asciende al 6.8% del PBI.
- Cumplir con los pagos al FMI, cuyo crédito fue de US$ 9.800 millones.
- Impulsar el gasto social, pero sin comprometer el equilibrio fiscal.
- Establecer un estado de emergencia económica para realizar los ajustes y cambios.
Para sostener esa política de ayuda social, Petro tiene la intención de aumentar los impuestos a los sectores de mayor poder económico para compensar recortes en varios sectores del Estado.
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Señal para tranquilizar a los mercados: el ministro de economía de Petro, será el moderado José Antonio Ocampo (Foto: Cuenta de Twitter de Petro)
Un elemento de referencia puede ser lo que ocurrió cuando fue intendente de Bogotá, entre 2012 y 2015, período en el que se destacó por una administración eficiente, sin desbordes de las finanzas comunales.
Otra de las incertidumbres es saber qué puede pasar con las jubilaciones privadas. Petro quiere potenciar el sistema estatal de reparto. Pero aquí tropieza con un inconveniente para el financiamiento de las arcas públicas. Los servicios de pensión privada están entre los grupos que mayor cantidad compran de bonos del estado de Colombia. Si este circuito se debilita, el Gobierno tendrá menos recursos.
Gustavo Petro tiene a su ministro de economía para el desafío como presidente. Eligió a José Antonio Ocampo, un moderado de 69 años. Economista formado en Estados Unidos, tiene un dato curioso: se desempeñó en CEPAL (Comisión Económica para América Latina y el Caribe) y también fue profesor en la Universidad de Columbia, la misma de Martín Guzmán.