El jefe de la milicia Wagner, clave en la ofensiva militar rusa en Ucrania, afirmó que ingresó a Rusia con sus tropas para deponer al mando militar ruso, y que él y sus 25.000 hombres están "listos para morir" en su cometido.
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"Todos nosotros estamos listos para morir. Todos los 25.000 y luego otros 25.000", recalcó Prigozhin por la red de mensajería Telegram. "Estamos muriendo por el pueblo ruso, que debe ser liberado de quienes bombardean a la población civil".
Prigozhin, jefe del grupo paramilitar Wagner, juró en un video divulgado en Telegram "llegar hasta el final" en su campaña contra el mando militar ruso y que sus fuerzas traspasaron la frontera rusa por la región sureña de Rostov.
En su discurso, el presidente Putin reconoció que la situación en Rostov era "difícil", según onsignó la agencia de noticias francesa AFP.
En respuesta a la rebelión, la fiscalía general rusa anunció la apertura de una investigación por "motín armado" contra el grupo paramilitar, cuyos efectivos se sublevaron tras acusar al ejército ruso de haber bombardeado sus bases.
Entretanto, las autoridades reforzaron las medidas de seguridad en la capital Moscú, donde se instauró un "régimen de operación antiterrorista", consecuencia directa de la amenaza de Prigozhin, quien en un mensaje de audio divulgado en Telegram advirtió que sus fuerzas llegarán "hasta el final" y van a "destruir todo lo que se interponga" en su camino.
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Según la agencia de prensa estatal bielorrusa Belta, Putin llamó por teléfono este sábado a su homólogo bielorruso Alexander Lukashenko, un aliado cercano, para informarle "de la situación en Rusia".
Los responsables de la ocupación rusa en las regiones ucranianas de Donetsk y Lugansk (este) de Zaporiyia y Jerson (sur) expresaron hoy que sus territorios están "con el presidente" Putin.
En varios mensajes de audio transmitidos el jueves, el jefe de Wagner había afirmado que unos bombardeos rusos causaron un "gran número de víctimas" entre sus filas y rechazó que busque un "golpe de Estado" tras exhortar a la sublevación contra el Estado mayor ruso y aclaró que se refería a una "marcha por la justicia".
"Han llevado a cabo bombardeos, bombardeos con misiles, contra nuestras bases de retaguardia. Un gran número de nuestros combatientes murió", dijo Prigozhin, acusando al ministro ruso de Defensa, Serguei Shoigu, de haber ordenado esos ataques. Unas acusaciones que "no se corresponden con la realidad y son una provocación", replicó el Ministerio de Defensa en un comunicado.
Las fuerzas de seguridad rusas, el FSB, llamaron a los combatientes de Wagner a detener a su jefe, mientras que un influyente general ruso, Serguei Surovikin, instó a los milicianos de Wagner a renunciar a su revuelta, indicó la agencia de noticias DPA.