Después del incidente, Smith fue acusada inicialmente de lesiones corporales graves; poco después de la muerte de su esposo, fue acusada de asesinato. El martes 15 de junio, un jurado la declaró culpable de asesinato tras un juicio de cinco días en el Tribunal de la Corona de Chester.
Smith cumplirá un mínimo de 12 años en la cárcel antes de que pueda ser considerada para obtener libertad condicional. El hecho de que no había denuncias previas sobre los presuntos abusos de Baines hacia sus hijos determinaron que Smith no pudiera probar sus dichos.
La Justicia pudo comprobar que la mujer tardó 13 minutos en hervir el agua para quemar a su marido, lo que demuestra el plan premeditado.
"Tirar agua hirviendo sobre alguien cuando está dormido es absolutamente horrible. También mezclar tres bolsas de azúcar con el agua demostró la determinación que tenía de causar un daño grave" explicó el policía Paul Hughes, de la Policía Criminal de Cheshire.