Luego del crimen y de la imputación a los policías que habrían operado en tándem con Mauri Ayala, el fiscal Carbone ordenó nueve allanamientos a domicilios relacionados a esa banda criminal, informó la fuerza de seguridad provincial.
Como resultado de las requisas, 11 personas fueron trasladadas a sede policial, mientras que se secuestraron dos camionetas, una motocicleta, teléfonos celulares, U$S 520 y $2.569.840, detalló la Policía de Investigaciones (PDI) local.
Sin embargo, en los allanamientos no pudo ser encontrado Ayala, sindicado como jefe del grupo, precisaron los voceros consultados.
Este hombre es sospechoso de ser quien encargó seis balaceras ocurridas entre diciembre del año pasado y enero último, en cinco de las cuales los autores dejaron notas con amenazas al gobernador Pullaro y a una brigada policial.
Para los investigadores, esos hechos buscaron generar conmoción pública en el marco de la disputa territorial entre grupos por la venta de estupefacientes al por menor.
En ese marco, el fiscal Carbone imputó hoy con prisión preventiva a tres policías por el delito de encubrimiento, al entender que recogieron las armas utilizadas en las balaceras supuestamente ordenadas por Ayala, y se las plantaron al chofer de Tripi, líder de la banda narco con la que disputa el comercio ilegal de drogas en la zona del Parque Oeste de Rosario.
El hombre fue imputado por la tenencia de esas armas, pero luego quedó en libertad cuando el fiscal Carbone advirtió la maniobra policial por la cual le habrían plantado tres pistolas usadas en los ataques intimidatorios.