El equipo del filipino utilizó en aquella ocasión el argumento de una preparación deficiente que obligó a Ancajas a bajar de peso a último momento, amagó con un ascenso a la categoría superior por ese motivo y finalmente ejecutó la cláusula de revancha directa que se suele utilizar en los contratos.
Esta vez, sin excusas, "El Pumita" lo volvió a superar con claridad a partir de una preparación física y mental excelente, que incluyó la contratación de dos sparrings extranjeros, una señal de que no escatimaron gastos a la hora de encarar la revancha.
Martínez, el único campeón mundial argentino tras la derrota de Brian Castaño, ejerció una presión constante, superó a Ancajas en velocidad y en combinaciones, y hasta pudo noquearlo en los rounds finales, lo que no logró porque todavía no tiene el rodaje necesario en este tipo de peleas.