Minutos más tarde, el presidente del Villero se comunicó con los dirigentes del Funebrero y con el árbitro para explicarles que el club pretendía evitar sanciones económicas y que, por ese motivo, quería que se jugara el partido, incluso si eso significaba que debían hacerlo con menos de 11 jugadores. En el estadio se encontraba el preparador físico del CADU, algunos jugadores que estaban convocados para jugar y un futbolísta que no había sido citado: Leonardo Luppino, que se enteró que iba a jugar mientras se comía un choripán.
El árbitro ofició de mediador y les pidió a los utileros del Funebrero que le prestaran ropa y botines a sus rivales para que puedan jugar ya que la utilería del CADU estaba en el micro. Incluso, el mismo juez prestó un par de botines que había llevado, pero así y todo, algunos tuvieron que jugar con zapatillas.
Como si esto fuera poco, este partido, que aún no había comenzado, tuvo otro hecho sorprendente: en el estadio estaba presente Gustavo “el Tano” Di Giuli, quién tenía todo acordado para convertirse en el director técnico del CADU la próxima fecha. Ante la ausencia del entrenador Jorge Franzoni, el “Tano” ingresó al vestuario y les dio algunas indicaciones a sus futuros dirigidos.
Después de tantas idas y vueltas, el duelo comenzó. En los primeros 20 minutos el local ya ganaba 4 a 0 y el equipo visitante se limitaba a tirar la pelota fuera de la cancha, tratando de hacer tiempo de forma reglamentaria. “El arquero, por ejemplo, cada vez que tenía que hacer un saque de arco, tiraba la pelota fuera del estadio. Llegó un momento en el que no había más pelotas dentro de la cancha y tuve que pedir que trajeran cualquier pelota de fútbol, aunque no fueran las aprobadas por AFA, para poder seguir jugando”, relató Bresba entre risas.
Antes de que termine el primer tiempo, llegaron dos jugadores más de Defensores Unidos y así lograron juntar 10 pero el equipo se fue al descanso perdiendo 5 a 0. En el entretiempo llegó el jugador que faltaba y ya, 11 contra 11, el segundo tiempo se jugó en igualdad de condiciones. El resto del partido es anecdótico: Midland ganó 6 a 0 pero los aplausos, sin lugar a dudas, se los llevaron los valientes futbolistas del CADU que salieron a la cancha pese a todas las adversidades.