Argentina está en la final de la Copa del Mundo: aplastó a Croacia con una actuación inolvidable de Julián Álvarez y del mismísimo Lionel Messi, que hizo cosas maravillosas. Nace una nueva sociedad.
Argentina está en la final de la Copa del Mundo: aplastó a Croacia con una actuación inolvidable de Julián Álvarez y del mismísimo Lionel Messi, que hizo cosas maravillosas. Nace una nueva sociedad.
De atropellada, Julián hizo el segundo, a lo Kempes allá en el '78. Hay que recordarlo por supuesto: Messi marcó el camino de la victoria con un penal arriba, bien ejecutado, ante un experto en penales. El penal se lo cometieron a Julián Álvarez, que fue la gran figura junto a Leo.
Es un equipo que no arrancó tan bien pero terminó seguro, compacto, sólido, robusto. Esperamos el domingo en este estadio nada menos que al ganador de Francia y Marruecos.
El sueño está cada vez más cerca. Aquella ilusión lejana de este primer Mundial en Medio Oriente parece hacerse realidad, con un Messi notable, con un Julián que empuja y es pura potencia. La Argentina aplastó a Croacia y jugará una nueva final del mundo.