Aparte de la polémica específica, Scime también fue crítico con el desempeño general de Herrera, haciendo un repaso de las cifras y las jugadas del árbitro. Señaló que se cometieron más de 40 faltas en el partido, con nueve jugadores amonestados y siete expulsados.
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Según Scime, Herrera no logró tener control del partido y hubo varias jugadas polémicas que no fueron correctamente sancionadas. Mencionó el pisotón de Figal a Beltrán, que en su opinión merecía una tarjeta roja, así como una posible doble amonestación para Alan Varela y un codazo de Advíncula a Enzo Pérez.
Scime concluyó con que si Herrera hubiera mostrado las tarjetas rojas más temprano, el partido se habría controlado por sí solo.