Ausente Cuti Romero, la defensa se acomoda con la buena salida de Lisandro Martínez.
Los goles de Lautaro apagan posibilidades para Dybala y Julián Álvarez. Y deberán pugnar por un lugar en la lista de la copa del mundo con pocos casilleros en blanco.
Entre tantos indiscutibles, muy pocos (quizás Ocampos), dejan pasar su chance.
Hay mística, hay orgullo y un deseo muy fuerte de grandeza. El Mundial parece lejos, más de 10 meses que serán eternos por la ansiedad.
En marzo se cierra el exitoso ciclo sudamericano que conserva un invicto de 29 partidos y luego vendrán los ensayos con selecciones europeas para probar este potencial a escala global.
Habrá espacio para pocos más, difícilmente aparezcan por la ventana futbolistas que no han formado parte de este ciclo.
Entre indiscutidos y jugadores que pugnan por estar entre los 23, las diferencias son tan ínfimas que podría quedarse sin Mundial algún nombre fuerte como el mismo Dybala.
El año del Mundial arrancó con las mejores calificaciones en el boletín de Scaloni y pocos desaprobados. Los que no están extrañan y envían fotos lejanas deseando estar, los que están disfrutan y se comprometen, los une fervientemente el deseo de continuar por el camino que recorren hacia la gloria. Con tanta pasión, todo puede ser posible.