Recorriendo tu álbum de fotos, aparecen Maradona, Pelé, Messi, Cruyff, Di Stéfano, Zidane, entre otros. ¿Sos amigo de algunos futbolistas?
Solo de Claudio Paul Caniggia, que fue el que gestó esta colección. Su camiseta es la primera que conseguí. Una muy especial, la que usó cuando le anotó el gol a Brasil en 1990. Fue un partido que padecimos, fue un suplicio. Vi el encuentro a 2 o 3 metros de la torcida brasileña. En un momento me siento y no quiero ver más, hasta que escucho el Ole…y me levanto, veo a Diego armar esa jugada fenomenal, darle el pase a Caniggia, dejar a Taffarel en el piso y marcar ese gol inolvidable. Fui al alambrado, me colgué y me desmayé. Terminé en la sala de primeros auxilios, hasta que una enfermera me despierta y me confirma que ganó la Argentina. Yo no vi los últimos minutos del partido. Mi papá trabajaba en el departamento de Cultura de la AFA y conocía a la esposa de Grondona, que era la encargada del área de la mujer. Por esa relación termino en el vestuario argentino. No recuerdo una felicidad similar. Todos cantando. Pasaron Burru, Troglio, el Vasco, Goyco, hasta que veo a Cani. Y le digo, ¿pueda darte un abrazo? Es el que te quieren dar 32 millones de personas. Me abrazó, abrió su bolso y me regaló la camiseta con la que había hecho el gol. Fue la primera reliquia.
¿A quién le debés la pasión por el fútbol?
A mi mamá, Odet, a mi papá, Roberto y a mi abuelo español, José. Un día le pedí una audiencia a Julio Grondona y le dije tenemos que salvaguardar para el universo la historia del fútbol mundial. Me mandó a Flores, a una casa cercana a Boyacá y Rivadavia. Voy, me atiende una mujer, Norma (que hoy tiene 92 años). Me hace pasar por la casa chorizo hasta que llegamos a ver a su hermano. “Hola chaval”, me dice. Era Don Alfredo Di Stéfano, que tenía un cigarrillo en la boca. Me dice: “Cuentame”, y le resumo la idea que le había comentado a Grondona. Me responde: “No tengo ni puta idea, pero vos tenés que ir por las armaduras (como él le decía a las camisetas), ni las botas, ni las medias, ni los pantalones, significan lo de las armaduras.
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Marcelo Ordas con la camiseta que usó Diego Maradona en el Mundial juvenil sub 20 de Japón 1979
Ordás nació en Palermo, tiene 50 años y es licenciado en Ciencias Políticas, con un breve paso de seis meses trabajando como asistente en el Congreso. “No me gustó, no era lo mío”, resume en relación a su pasado.
El futuro marca la inauguración del Museo más importante de la máxima pasión del Universo. Será en Madrid, en enero o febrero de 2023.
¿Qué vamos a encontrar allí?
Tenemos más de 6000 objetos. Todas las pelotas de todos los Mundiales, medallas de los Juegos Olímpicos, de las competencias de fútbol, desde 1908, camisetas de cada uno de los campeones mundiales, de la Libertadores, la Champions, de la Intercontinental, de la Sudamericana, de la Copa UEFA y de cada una de las competencias internacionales, incluyendo Asia y Africa también. Todas son piezas homologadas como originales, firmando con un certificado ante un escribano y un video del protagonista. Ejemplo: “Yo, Héctor Enrique, entrego la camiseta número 12 utilizada en el Mundial 86…”
Para llegar a semejante colección, detrás hay una gran inversión de dinero. ¿Se sabe cuánto está valuada la misma?
Para nosotros tiene un valor simbólico, sin embargo, la auditoria KPMG valuó hace un tiempo la muestra en 190 millones de euros, que si le sumamos la camiseta con la que Maradona salió campeón del mundo, tranquilamente podríamos llegar a los 200 millones de euros de valuación total. La inversión es incalculable, por la logística.
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Marcelo Ordas con el buzo mítico de Sergio Goycochea de Italia 90.
La camiseta con la que Diego le hizo el gol a los ingleses, ¿en manos de quien quedó?
Para mí, sin información oficial, fue para un oligarca ruso, relacionado con el presidente del Everton inglés. Nosotros, entre 30 empresarios, juntamos 5 millones de libras, pero perdimos la subasta por segundos. No tiramos la toalla por ella, pero estamos orgullosos de lograr la donación que hizo Lottar Matthaus, la camiseta que usó Diego en la final del 86 e intercambió con el alemán en el entretiempo.
Hacé un podio de las camisetas más preciadas relacionadas con los argentinos
Te hago un top five. La de Caniggia del 90, porque fue la primera. La de Kempes del 78, la de la final del 86 del Tata Brown, la de Diego de la final del 86 y cualquiera de Messi, tengo un montón, por ejemplo la de la semifinal de la Copa América de 2021 usada ante Colombia o la de los Juegos Olímpicos de 2008. Igual, la que más deseo es la del campeonato de Qatar, que ojalá llegue. En el bonus track pongo una de Passarella, otra de Burruchaga.
¿y el top five mundial?
En la colección hay 3 de España campeona de 2010 y hasta los guantes de oro de Iker Casillas, capitán y mejor arquero del torneo. Además, la de Bobby Charlton de 1966, la de Cruyff de 1974, la de Paolo Rossi de 1982, la de Zidane de 1998, la de Giuseppe Meazza de 1934, la de Pelé de 1970, los botines de Giggia del Maracanazo. Me parece que me excedí del top five…
¿Qué van a encontrar aquellos que vayan al museo que se va inaugurar en Madrid, además de los objetos?
Primero quiero decir que yo soy el presidente y socio mayoritario de Legends, pero que tengo el aval de la FIFA, la UEFA, la Liga y esperamos próximamente el de la Conmebol. Los visitantes van a encontrar experiencias interactivas, tecnológicas e inmersivas con los objetos. Todo en un edificio espectacular de siete pisos, frente a la Puerta del Sol.
¿Para el hincha del fútbol argentino, de sus equipos, que habrá en el museo?
Cosas espectaculares. La camiseta de Beto Alonso campeón del mundo del 86, la de Bochini del 84, la que usó Riquelme ante Real Madrid, que cambió con Figo, el botín izquierdo de Palermo, con el que hizo los dos goles, la que usó el Chango Cárdenas en la final Intercontinental. Hay para todos los gustos. Tengo la promesa que Gallardo aportará su traje que usó en la final de Madrid.
Marcelo Ordás, el guardian del fútbol, como le decía Maradona.