Pep Guardiola es reconocido por su exigencia como entrenador, que va más allá de simplemente apuntarse en los resultados. Este viernes, esta característica se vio cuando reprendió enérgicamente a su goleador, Erling Haaland, al finalizar el primer tiempo del partido entre Burnley y Manchester City. Haaland, quien había anotado dos goles en la primera mitad, fue el impulsor de la ventaja parcial.










