Algo tan inédito como real ocurrió en París. Lionel Messi y el brasileño Neymar lo pudieron comprobar. Ambos fueron abucheados cada vez que tocaban la pelota por los propios hinchas del PSG que asistieron al Parque de los Príncipes, donde el equipo que dirige Mauricio Pochettino le ganó al Burdeos por 3-0 en la Liga de Francia. Sin embargo, el clima de tensión ocurre cuatro días después de la traumática eliminación por los octavos de final de Champions ante el Real Madrid.










