Allí existe desde 1961 un busto del expresidente Bartolomé Mitre, inaugurado en aquel año bajo la presidencia de Arturo Frondizi en la Argentina, en una ceremonia en la cual participaron en la época directivos de la empresa que edita el diario La Nación, descendientes del político.
La iniciativa de ponerle Diego Armando Maradona al espacio público aún sin nombre fue de un fanático del 10, el concejal Felipe Michel, del derechista Partido Progresista (PP), fuerza que a nivel nacional es aliada del presidente Jair Bolsonaro en el Congreso.
El proyecto de ley comenzó a tomar forma luego de la muerte de 'Pelusa', el 25 de noviembre de 2020. En Brasil solamente personas fallecidas pueden tener homenajes en lugares públicos.
El proceso de votación, según informó el departamento jurídico de la cámara de concejales de Río, incluyó dos turnos. En el primero se votó a mano levantada, por unanimidad, y la plaza Diego Armando Maradona se convirtió en ley.
Pero, a los pocos días, el intendente de Río de Janeiro, Eduardo Paes, un centroderechista del Partido Social Demócrata (PSD) y opositor a Bolsonaro a nivel nacional, vetó la ley, argumentando que bautizar a estos lugares públicos es una función del Poder Ejecutivo.
Fue así que el concejo deliberante de Río se reunió nuevamente el 23 de junio para votar si eliminaba o no el veto. En esa votación, según las actas, el único que se opuso a la creación de la plaza fue el concejal Carlos Bolsonaro, quien es famoso por administrar las redes sociales del padre y fue acusado por la oposición de llevar adelante lo que se conoce en Brasilia como el "gabinete del odio", una usina de trolls bolsonaristas en Internet.
Fuente: Télam