La tenista checa, Sara Bejlek, tuvo que salir a hablar luego del escándalo que se generó por el manoseo de su padre, después de que ella ganara la qualy del US Open. Esta situación generó un fuerte repudio en las redes sociales, pero la joven de 16 años lo minimizó y dio a entender que en su país estos hechos son comunes. Sin embargo, reconoció que no volverán a repetirse.
