La Fiscal General de Paraguay, Sandra Quiñonez, dispuso este miércoles la apertura de una investigación en el caso del avión venezolano-iraní que estuvo en ese país en mayo y que ahora se encuentra retenido en la Argentina.

Avión retenido en Ezeiza: aseguran que "uno de los sospechosos se cambió la cara" en Cuba (Foto: NA).
La Fiscal General de Paraguay, Sandra Quiñonez, dispuso este miércoles la apertura de una investigación en el caso del avión venezolano-iraní que estuvo en ese país en mayo y que ahora se encuentra retenido en la Argentina.
El procedimiento, tal como se anunció desde ese organismo en Twitter, será con el “fin de indagar los hechos ocurridos y determinar las conductas que pudieran tener relevancia penal”.
Previamente, el presidente, Mario Abdo Benítez, desde la misma red social, comunicó: “El Gobierno Nacional, cumpliendo su obligación de denunciar ante la justicia, presentará elementos relativos al caso del avión iraní, esperando que los hechos sean investigados y esclarecidos”.
El ministro de la Secretaría Nacional de Inteligencia (SNI) paraguaya, Esteban Aquino, había confirmado el pasado 14 de junio que uno de los tripulantes era un miembro de las Fuerzas Quds, una división de los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica, organización terrorista para Estados Unidos.
El avión de Emtrasur pasó un fin de semana en Paraguay. Aterrizó en el Aeropuerto Internacional Guaraní, de Ciudad del Este, el viernes 13 de mayo, a las 22.10, y despegó el lunes 16, a las 3.42.
Tras la imputación del piloto iraní Ghasemi Gholamreza, legisladores y dirigentes de Juntos por el Cambio acusaron ante el juez federal de Lomas de Zamora, Federico Villena, que el copiloto también podría ser “un activo colaborador de la inteligencia iraní y el enlace principal de las operaciones entre Venezuela y Argentina”.
“Ha llegado a nuestro conocimiento que el copiloto del Boeing 747 iraní en verdad tendría como apellido el de Khosrviragh”, sostiene la presentación realizada por Gerardo Milman, Ricardo López Murphy, Franco Rinaldi, María Eugenia Talerico y Yamil Santoro.
“El copiloto que se identificó como Mohammad Khosraviragh sería nacido en territorio iraquí pero en verdad podría ser Mohammad Khosrviragh, hoy un activo colaborador de la inteligencia iraní y el enlace principal de las operaciones entre Venezuela y Argentina”, añadió la presentación.
El documento agrega que “es muy común en el mundo árabe o persa que se tomen como apellido sus lugares de nacimiento. En esas costumbres, los miembros de Hezbollah, Quds y otras organizaciones deforman sus nombres/apellidos, cambiando letras o jugando con las pronunciaciones, cosa que para los occidentales no es sencillo determinar”.
De esa manera, añadieron, utilizan ese recurso “para eludir la identificación clara y directa de la persona en cuestión”.
Previamente, la fiscal federal de Lomas de Zamora, Cecilia Incardona, imputó este martes al piloto iraní . Tras el informe del Buró Federal de Investigaciones (FBI), las investigaciones se centran en dos polémicas investigaciones.
La fiscalía señaló en su dictamen que se impone determinar si el verdadero objetivo del arribo de la aeronave a la Argentina fue exclusivamente el de transportar mercadería de autopartes, o bien si estuvo fundado en razones diferentes a las alegadas y vinculadas con el terrorismo internacional.
La firma Qeshm Fars Air "fue identificada por el Tesoro de los Estados Unidos en 2019 debido a su participación directa en la actividad terrorista, afirmando, además, que dicha empresa proporciona asistencia a Qods Force y a la aerolínea iraní Mahan Air, las cuales han sido designadas como entidades terroristas", detallaron desde el FBI.
La empresa de aviación Mahan Air -que era la propietaria del avión que luego pasó a Emtrasur- fue sancionada en octubre de 2011 por la OFAC (Oficina de Control de Bienes Extranjeros del Tesoro de Estados Unidos) por proporcionar apoyo financiero, material o tecnológico y transportar armas y personal para Hezbollah, según surge de la información proporcionada por el FBI.