Las medidas habían sido ordenadas en primera instancia por el juez Javier Pico Terrero, pero Google se había opuesto argumentando que la vicepresidenta no había demostrado como es que la prueba no se podía efectuar tras la promoción de la demanda.
Cristina Fernández decidió que demandaría a Google porque se había sentido difamada cuando en el sitio reemplazaron su cargo actual por una ofensa, lo que, replicado por otros buscadores y medios le generaba un daño “incalculable”.
Al pedir la prueba anticipada, en agosto de 2020, el abogado Carlos Berardi sostuvo que Google "publicó en su plataforma y bajo su responsabilidad información falaz y agraviante” sobre Fernández, “mancillando su nombre, imagen y honor".
Fuente: agencia Télam