En ese mismo sentido dos personas del círculo pequeño de Rodríguez Larreta -como había anticipado A24.com- desembarcaron en su equipo de armado nacional. Se trata de Maximiliano Corach y Augusto Rodríguez Larreta, hermano del jefe de Gobierno. Pero estos no son los únicos cambios que se vislumbran en el horizonte.
En esa sintonía, en los próximos días terminará de definir los ingresos de varios legisladores, del riñón del PRO y aliados, cuyos mandatos vencen: están imposibilitados por ley de renovar o no lograron un lugar en la lista dentro de otros acuerdos políticos. De esta forma, por ejemplo, el vicepresidente primero de la Legislatura porteña, Agustín Forchieri, desembarcaría en una Secretaria dentro de la Vicejefatura de Gobierno.
Forchieri, miembro del círculo de confianza del candidato a diputado nacional Diego Santilli, mantiene desde principios de 2020 un rol de articulador junto al “Colorado” y el ministro de Gobierno, Bruno Screnci Silva, para el armado larretista a nivel nacional. La campaña bonaerense hizo que se tenga que concentrar en estos meses solamente en ese distrito, pero a partir de diciembre la lógica será otra.
Similar es la situación con la diputada nacional y presidenta de la comisión de Salud, Carmen Polledo. Histórica aliada del jefe de Gobierno al punto tal de que buscó que sea la presidenta del bloque del PRO en Diputados, tendrá un rol dentro del Ejecutivo todavía a definir.
Para los aliados, sobre todo de la Unión Cívica Radical (UCR) también tiene pensado espacios. La titular del bloque de ese espacio en la Legislatura, Inés Gorbea, desembarcará en el Ministerio de Educación. Algo similar sucederá con Juan Nosiglia que posiblemente ocupe la subsecretaria de Deportes, vacante desde la salida de Luis Lobo después de haber participado de un torneo de paddle en plena cuarentena fase 1 por la pandemia del Covid-19.
Dentro de los cargos que tienen que salir por acuerdo parlamentario, Rodríguez Larreta mantuvo su alianza con las distintas patas del PJ porteño y le aseguró que mantendrá la presidencia de la Defensoría del Pueblo luego de la salida de Alejandro Amor para ser candidato a diputado nacional. Quien lo reemplace será la ex legisladora porteña María Rosa Muñios, esposa del jefe de asesores de Alberto Fernández, Juan Manuel Olmos.
Por ahora estos son los que ya tienen definiciones en el medio de las decisiones de Rodríguez Larreta de no mostrar demasiado las cartas con lo que será su esquema después de diciembre de este año. “Hay cuestiones que tienen que esperar a ver cómo termina el resultado de las elecciones. Si se adelanta mucho, todos le van a pedir”, explicó uno de los integrantes de la mesa chica larretista.
A estos cambios también se le suma, la división del Ministerio de Justicia y Seguridad en dos carteras diferentes. De todo lo relacionado a la Seguridad será el actual ministro, Marcelo D’Alessandro, el que se haga cargo. En Justicia estará un ex funcionario de María Eugenia Vidal que ahora se desempeña como asesor externo. Se trata de Gustavo Ferrari.
Un vidalista también se anotó para uno de los lugares más codiciados de la política porteña: la vicepresidencia primera de la Legislatura. Ese lugar, por estas horas, quedaría reservado para el candidato a legislador porteño y cabeza de lista Ferrario. Aunque todavía resta que se haga oficial y hay otros dirigentes también considerados para el cargo.
Uno de ellos es el actual titular del bloque de Juntos por el Cambio, Diego García Vila. Es que históricamente en el PRO la vicepresidencia primera fue ocupada por quien era antes el jefe de bloque. Sin embargo, García Vila es un aliado (pertenece al partido Confianza Pública de Graciela Ocaña) y es el primer no PRO puro que ocupó la jefatura de bloque desde 2007 cuando el partido fundado por Mauricio Macri obtuvo el control de la Ciudad.