“La etapa actual de la investigación está enfocada en verificar la vigencia de la acción penal o, de ser el caso, declarar su prescripción”, detalló. A pesar de su imputación, Bárzola se encuentra catalogado como sospechoso leve, en espera de una decisión judicial definitiva.
Bárzola, oriundo de Río Cuarto, tenía 27 años al momento del asesinato y actualmente tiene 45. En 2007, fue señalado por la familia de Nora Dalmasso ante el entonces fiscal Di Santo como una posible línea de investigación. Sin embargo, en ese momento, su ADN no fue incluido en los cotejos genéticos.
Este nuevo análisis genético marca la primera vez que las pruebas de ADN conectan a Bárzola con el crimen. Según la hipótesis fiscal, el sospechoso habría aprovechado su acceso a la vivienda durante trabajos de mantenimiento para cometer el femicidio.
El caso Nora Dalmasso ha estado lleno de giros inesperados desde 2006. En 2022, Facundo Macarrón, hijo de la víctima, expresó su frustración y esperanza de que el caso avanzara. Ese mismo año, Marcelo Macarrón, esposo de Nora, fue absuelto tras ser acusado de encargar el crimen.
La familia Macarrón siempre ha mantenido su postura de inocencia y ha solicitado que se exploraran otras líneas investigativas. Tras años de señalamientos mediáticos y judiciales, la identificación de Bárzola podría marcar un cambio significativo en el rumbo del caso.
A pesar de la posible prescripción, el abogado de la familia Macarrón anunció que apelarán a tribunales internacionales para garantizar que se haga justicia. Este nuevo desarrollo en el caso podría no solo arrojar luz sobre los hechos, sino también reconfigurar el sistema judicial frente a casos de larga data.
Con el foco nuevamente puesto en Río Cuarto, el hallazgo de nuevas evidencias genéticas revive las esperanzas de resolver uno de los crímenes más resonantes de la historia reciente argentina.